Cómo cocinar salmón a la plancha

Escrito por brynne chandler | Traducido por frances criquet
El salmón cocinado a la plancha es tierno y húmedo.

Las planchas son muy útiles para hacer panqueques (pancakes) y emparedados tostados, pero también funcionan maravillosamente bien para cocinar pescado. El salmón es a la vez firme y tierno y no libera una gran cantidad de jugos al cocinarse, así que no es necesario contenerlo dentro de los bordes altos de una sartén. Cocina el salmón en una plancha plana para lograr un exterior perfectamente rosa o utilizar una plancha acanalada para crear marcas de parrilla deliciosamente oscuras en la superficie del pescado.

Sazona ambos lados del salmón con sal y pimienta. Frota los condimentos suavemente en el pescado con los dedos. Lávate luego las manos a fondo con agua y jabón.

Cubre la plancha con una capa fina de aceite de oliva. Cualquier aerosol antiadherente funcionará, pero el de oliva le añade un poco de sabor. Calienta la plancha a fuego medio alto hasta que eches una gota de agua y salpique y crepite.

Coloca el salmón en la plancha con la piel hacia arriba. Cocina durante 3 a 5 minutos. Desliza una espátula por debajo del salmón y despégalo cuidadosamente. Dalo vuelta para que quede con la piel hacia abajo.

Rocía un poco de jugo de limón por encima teniendo cuidado de no salpicarte cuando caiga en la plancha caliente. Condiméntalo con las especias que desees. Las hierbas provenzales quedan bien con el salmón, como así también la pimienta con limón, el tomillo (thyme) y la salvia (sage).

Cocina el salmón durante otros 3 a 5 minutos o un total de 10 minutos por pulgada de grosor. Estará hecho cuando esté opaco y se desmenuce fácilmente con un tenedor.

Consejo

Calienta tortillas de maíz en la plancha y sírvelas con el salmón y ensalada pico de gallo fresca para hacer unos rápidos tacos.

Advertencias

No des vuelta el salmón con un tenedor porque tiende a deshacerse cuando está cocido.