Cómo cocinar quinoa en caldo de gallina

La quinoa o quinua es un plato ideal: se cocina rápidamente, no tiene gluten, tiene un sabor suave que se presta a infinitas variaciones y es rica en nutrientes esenciales como fibra y potasio. No es técnicamente un grano de cereal sino la semilla de una planta originaria de América del Sur. Contiene proteínas completas, por lo que es un sustituto saludable y de bajo costo a las proteínas de origen animal. La quinua se prepara generalmente en agua pero puede usarse caldo de pollo para darle más sabor. Elige caldo bajo en sodio o sin sodio para mantener tu ingesta de sodio bajo control.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Quinoa
  • Colador de malla fina
  • Olla con tapa ajustada
  • Aceite de oliva o canola
  • Espátula o cuchara de madera
  • Caldo de gallina sin sodio o bajo en sodio
  • Tenedor

Instrucciones

  1. Pon la quinoa en el colador sobre el fregadero. Usa agua corriente fría para enjuagarla durante aproximadamente dos minutos, frotando y cerniendo las semillas para asegurarte que todas se laven completamente. Deja que se escurra.

  2. Calienta una olla a fuego medio alto. Añade aproximadamente 1 cucharada de aceite de oliva o canola por cada taza de quinoa y caliéntalo. Tuesta la quinoa en el aceite, revolviendo con frecuencia con una espátula o cuchara de madera hasta que esté de color dorado, unos seis a ocho minutos.

  3. Vierte el caldo de gallina en la olla, 2 tazas de caldo por cada 1 taza de quinoa. Lleva a hervor.

  4. Tapa la olla y baja el fuego a mínimo. Cocina durante 15 minutos sin revolver.

  5. Retira la olla del fuego y déjala reposar tapada durante unos cinco minutos.

  6. Separa las semillas suavemente con un tenedor antes de servir.

Consejos y advertencias

  • Calcula que una taza de quinoa seca producirá 3 tazas de quinoa cocida.
  • Si eres vegetariano o vegano, sustituye el caldo de gallina por caldo de vegetales.
  • prueba añadir vegetales salteados, hierbas o especias a la quinoa mientras se está cocinando.
  • Puedes prepararla en una arrocera. Usa la misma cantidad de quinoa que de caldo como harías en la estufa.
  • Experimenta con las variedades de quinoa roja o negra, que son ricas en los antioxidantes fitoquímicos conocidos como antocianinas.
  • No te saltes el paso del enjuagado o puedes terminar con una quinoa de gusto a margo. Las semillas de quinoa están cubiertas de saponina, un compuesto natural que debe ser lavado a fondo para conseguir mejores resultados.

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Escrito por michelle kerns | Traducido por frances criquet