Cómo cocinar pechugas de pollo deshuesadas y sin piel para utilizar en cazuelas

El sabor suave del pollo, su textura tierna y su precio razonable lo convierten en un alimento básico en muchos hogares. Innumerables recetas de cazuelas llevan pechugas de pollo deshuesadas y sin piel cocidas parcial o completamente. Si la cazuela lleva trozos cocidos de pollo, se pueden hervir suavemente las pechugas en agua con sal. Otros guisos requieren de pechugas de pollo doradas. Dorarlas en una sartén les da una textura más firme y el calor intenso y rápido provoca una reacción química, llamada reacción de Maillard, en la superficie exterior de la carne que mejora su sabor. Dependiendo de la receta, es posible que simplemente dores la carne o podrías también cocinarla completamente en la sartén. El método más sencillo para precocinar las pechugas es cocerlas en un horno moderado.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Sartén con tapa
  • 1 cucharada de sal
  • Toallas de papel
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Cazuela con tapa

Instrucciones

    Escalfar

  1. Coloca las pechugas en una sartén grande sobre fuego mediano.

  2. Añade suficiente agua hirviendo como para cubrir las pechugas. Pon 1 cucharada de sal al agua. Esto hará que el agua entre dentro de las pechugas haciéndolas más tiernas. Lleva el agua a hervor.

  3. Reduce el fuego a mínimo. Cubre la sartén y deja que las pechugas se cuezan a fuego lento durante 15 a 20 minutos o hasta que el pollo esté cocido y los jugos salgan claros. Retira la sartén del fuego y deja que las pechugas se enfríen en el agua para aumentar su humedad.

    Freír

  1. Golpea la parte más gruesa de las pechugas con un mazo de carne para que estén de un grosor uniforme y se cocinen más parejo.

  2. Precalienta una sartén sobre fuego medio alto hasta que esté lo bastante caliente como para que una gota sisee y salte.

  3. Seca las pechugas de pollo con toallas de papel para mejorar la reacción de Maillard y hacer una costra más sabrosa.

  4. Añade 1 cucharada de aceite de oliva a la sartén y espárcela para que la cubra completamente. Calienta el aceite hasta que brille o comience a humear. Coloca las pechugas en la sartén. Sella un lado durante 3 a 5 minutos, dales la vuelta con una pinzas y sella el otro lado durante 3 a 5 minutos. Si solo estás dorando las pechugas para ponerlas en la cazuela y terminarlas de cocinar, como en una cazuela en una olla de cocción lenta, sella las pechugas solamente de 1 1/2 a 2 minutos por lado.

    Hornear

  1. Precalienta el horno a 350° F.

  2. Seca las pechugas con toallas de papel y frótalas con una pequeña cantidad de aceite de oliva.

  3. Coloca las pechugas espaciadas de manera pareja en una fuente para cazuela con tapa. Hornéalas en el medio del horno durante 30 a 40 minutos o hasta que los jugos salgan claros.

Consejos y advertencias

  • Para recetas que especifican pollo completamente cocido, cocínalo hasta que los jugos salgan claros cuando pinchas la parte más gruesa con un tenedor. Si no estás seguro, corta la pechuga más gorda en su parte más gruesa y asegúrate que no queda color rosa en la carne.
  • Si la receta de tu cazuela lleva arroz o fideos cocidos y has escalfado el pollo, usa el agua del escalfado para hervir los fideos o el arroz.

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Escrito por jon williams | Traducido por frances criquet