Cómo cocinar pechuga de faisán

La pechuga de faisán es de color claro con un sabor suave parecido al pollo, aunque la carne es un poco más rica y puede tener un ligero sabor fuerte si la pechuga proviene de un ave salvaje en contraposición a un faisán de granja. Puedes usar la pechuga de faisán en una variedad de platos, o simplemente servirla como plato principal junto con relleno, vegetales, arroz o casi cualquier guarnición que elijas. Cocina la carne en el horno, en la estufa, a la parrilla o incluso en una olla de cocción lenta.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Un bol con tapa
  • Tazas medidoras
  • Sal kosher
  • Una cuchara
  • Sidra de manzana (opcional)
  • Condimentos
  • Mantequilla (opcional)
  • Caldo de pollo (opcional)
  • Pincel para untar (opcional)
  • Una bandeja para asar (opcional)
  • Una sartén (opcional)
  • Una olla de cocción lenta (opcional)
  • Un termómetro para carne

Instrucciones

  1. Coloca la pechuga de faisán en una mezcla de agua y la sal kosher y salmuera en un recipiente cubierto en el refrigerador durante al menos dos horas antes de la cocción. Reemplaza el agua con sidra de manzana durante el proceso de salmuera para darle a la carne un sabor ligeramente dulce. La salmuera ayuda a la carne a que conserve sus jugos durante la cocción.

  2. Retira la pechuga de la mezcla de salmuera y enjuágala debajo del agua corriente fría para remover la sal pegada en el exterior de la carne.

  3. Frota la pechuga con los condimentos de tu preferencia o unta la carne con mantequilla o caldo de pollo para realzar el sabor. Evita la adición de sal adicional ya que la carne conserva un poco de sal durante el proceso de salmuera.

  4. Cubre el fondo de una bandeja para asar con agua u otro líquido de cocción y asa la pechuga, cubierta, en 250 a 325 grados Fahrenheit. Alternativamente, asa o cocina la carne en una sartén, dorándola por cada lado hasta que los jugos salgan ligeramente rosados. También puedes colocarla en una olla de cocción lenta con agua, caldo o sopa crema y verduras, cocinándola lentamente durante todo el día para una pechuga tierna para la cena.

  5. Controla la temperatura interna de la pechuga insertando un termómetro para carne en el punto más grueso. El faisán debería tener una temperatura interna de al menos 165 grados Fahrenheit.

  6. Deja que el faisán repose durante varios minutos antes de servirlo para permitir que los jugos se asienten en la carne.

Consejos y advertencias

  • Prueba servir la pechuga de faisán en lugar de aves de corral en tus recetas favoritas.
  • Corta la pechuga en tiras y agrégalas a las sopas, ensaladas y cazuelas.
  • Vierte una salsa sobre la pechuga. El faisán combina bien con las salsa dulces, como el chutney.
  • Almacena la pechuga sobrante en el refrigerador y cómela en uno o dos días.

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Escrito por jill lee | Traducido por marcela carniglia