Cómo cocinar hongos sin usar aceite

Los hongos bien preparados tienen tanto sabor y son tan jugosos que pueden reemplazar a la carne como platos principales o acompañamientos. Agregan textura y profundidad a cualquier comida del día: sírvelos en una tostada como parte de un desayuno inglés, agrégalos a una sopa o a ensaladas para un almuerzo o mézclalos en platos de pasta o salsa para la cena. Los hongos son libres de grasas y bajos en calorías, pero pierden esos puntos de venta si los cocinas en aceite. Para crear platos saludables de hongos con sabores ricos y complejos, saltéalos en un caldo.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Toalla de papel
  • Hongos
  • Sartén
  • Caldo
  • Sal
  • Cebollas, ajo, hierbas (opcional)

Instrucciones

  1. Remoja una toalla de papel ligeramente. Úsala para limpiar los hongos. Los hongos absorben el agua, así que usa una toalla húmeda en lugar de una mojada. Rebana los hongos si lo deseas.

  2. Pon algunas cucharadas de caldo en una cacerola. Usa un sabor de caldo que complemente el plato que estás preparando. Calienta el caldo a fuego medio sobre la estufa.

  3. Agrega un hongo a la cacerola cuando el caldo esté caliente. Escucha por un sonido de chisporroteo. Si no lo escuchas, deja que el caldo se caliente un poco más, luego agrega otro hongo y escucha nuevamente. Cuando el hongo que agregues haga ruido inmediatamente, agrega el resto de los hongos.

  4. Inclina la cacerola y revuelve los hongos para que queden cubiertos con el caldo. Distribúyelos sobre la base de la cacerola para que no queden uno sobre otro o se toquen.

  5. Busca por un poco de humedad adicional filtrándose de los hongos a la cacerola. Si no parecen estar liberando agua, agrega un poco de sal a la cacerola. Agrega cebollas cortadas finamente, hierbas frescas y ajo a la cacerola si lo deseas.

  6. Cocina los hongos, revolviéndolos ocasionalmente, hasta que toda el agua y el caldo se hayan evaporado. Continúa cocinando y revolviendo constantemente hasta que los hongos tengan un color marrón dorado. Sácalos de la cacerola y agrégalos a otras recetas cuando termines de cocinar, o sírvelos individualmente como un acompañamiento.

Consejos y advertencias

  • Los hornos achican en forma considerable. Comienza con un gran volumen de hongos crudos para terminar con una cantidad útil de hongos cocidos.

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Escrito por stephanie mitchell | Traducido por lautaro rubertone