Cómo cocinar coles rizadas sin carne

Escrito por lori a. selke | Traducido por marcela carniglia
La col rizada resistente necesita ser estofada por un largo tiempo para volverse tierna.

La col rizada (collard greens), durante mucho tiempo una especialidad del sur, tradicionalmente es estofada con un poco de jamón o tocino para realzar su sabor. El resultado es un plato caldoso y ahumado que combina bien con pan de maíz y cualquier tipo de plato principal, desde el pavo de Acción de Gracias hasta la barbacoa de verano. Pero es muy fácil omitir las partes del cerdo y aún lograr una versión vegetariana sabrosa de este clásico plato.

Retira los tallos duros de las coles rizadas lavadas y rebánalas en cintas delgadas y largas.

Llena un bol grande con hielo y agua y déjalo a un lado.

Lleva una olla grande con agua a hervir a fuego alto. Agrega una generosa cantidad de sal. Cuando esté hirviendo, agrega las coles. Cocínalas hasta que estén tiernas, alrededor de cinco minutos.

Retira las coles del agua hirviendo y sumérgelas en el bol con agua helada. Este paso, llamado "choque", detiene la cocción y ayuda a preservar su brillante color verde. Escurre las coles.

Calienta una pequeña cantidad de aceite de cocinar, el aceite de oliva está bien, en una sartén a fuego mediano a alto. Agrega una generosa cantidad de ajo picado o fileteado. Saltéalo durante un minuto.

Agrega las coles escurridas a la sartén y condiméntalas con sal a gusto. Saltéalas durante uno o dos minutos más.

Agrega páprika ahumada y saltéala hasta que se mezcle. Las coles deberían estar verde brillante en este punto; ahora están listas para servir.

Consejo

También puedes simplemente hervirlas a fuego lento hasta que estén tiernas. El color será más turbio. Termínalas con páprika ahumada y un toque de vinagre de sidra de manzana.

Si no tienes en mente el calor, puedes agregarles una pizca de escamas de pimiento (pepper) al ajo en el paso del salteado.