Cómo cocinar banana squash en el horno

La calabaza banana squash es el defensor ofensivo del jardín vegetal, un gigante que con frecuencia alcanza las 100 libras y puede crecer fácilmente más de 3 pies de longitud. Aunque su tamaño la hace poco práctica para la mayoría de los jardineros hogareños, funciona bastante bien para cocinar. La calabaza es tan grande que los minoristas por lo general la venden en porciones listas para prepararse, ya cortadas y sin las semillas. Esto te deja poco por hacer excepto cocinarla y disfrutarla.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Tabla de picar
  • Cuchillo grande, afilado
  • Recipiente para hornear, molde para asar o bandeja para hornear
  • Sal y pimienta
  • Tenedor o pincho de bambú

Instrucciones

    Banana squash horneada

  1. Coloca tu porción de calabaza en una tabla de picar y dividela a la mitad, a lo largo, con un cuchillo grande.

  2. Coloca la calabaza cortada volteada en un recipiente para hornear. Añade 1 taza de agua, para ayudar a conservar la humedad. Coloca una tapa sobre el recipiente o cúbrela con papel de aluminio ajustado.

  3. Hornea la calabaza en un horno precalentado a 350 a 375 grados Fahrenheit, hasta que pueda hundirse fácilmente con un tenedor o pincho de bambú. Dependiendo del del tamaño de la calabaza, esto puede llevar hasta 45 minutos.

  4. Retira la calabaza del horno y déjala enfriar sobre una tabla de picar hasta que puedas manejarla con guantes. Retira la pulpa de la piel y macera o hazla puré y sirve caliente. Alternativamente, enfría el puré y coloca en bolsas para congelar para un uso posterior.

    Banana squash asada

  1. Coloca la porción de calabaza sobre una tabla de picar limpia. Utilizando un cuchillo de chef u otro cuchillo afilado grande, corta transversalmente en anillos semicirculares de aproximadamente 1/2 pulgada de espesor.

  2. Mezcla las rebanadas de calabaza con un poco de aceite vegetal o de cocina, y acomódalas sobre una bandeja para hornear forrada con papel encerado. Sazónala ligeramente con sal y pimienta u otros condimentos que desees usar.

  3. Coloca una rejilla en el tercer espacio de tu horno y después precaliéntalo a 425 grados Fahrenheit. Desliza la bandeja con la calabaza en la rejilla, una vez que el horno alcance la temperatura completa.

  4. Asa las rebanadas durante 25 a 30 minutos, hasta que la superficie comience a caramelizarse y la pulpa pueda fácilmente pincharse con un tenedor o pincho de bambú. Retira las rebanadas del horno y sírvelas calientes para acompañar tus platillos.

Consejos y advertencias

  • Una porción de banana squash es parecida a un tronco de árbol así como la recuerdas en las caricaturas de tu infancia. No es necesario cortarla longitudinalmente, pero la hace más fácil de manejar. De forma alternativa podrías rellenar una sección con carne y verduras, después sellar los bordes con papel encerado y envolverlo en papel aluminio.
  • Las rebanadas asadas de calabaza pueden glasearse con azúcar moreno, jarabe de arce, malvaviscos u otras coberturas dulces. Aplica con brocha o esparce el glaseado en la mitad de la calabaza durante el proceso de cocción. Para un sabor alternativo, cubre la calabaza con hojas de salvia fresca.

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Escrito por fred decker | Traducido por mayra cabrera