Cómo cocinar albaricoques frescos

Escrito por Sandra Ketcham | Traducido por Maria Eugenia Gonzalez
Los albaricoques son dulces y nutritivos.

Los albaricoques (apricots) son ricos en vitaminas A y C, potasio, calcio, hierro, fósforo y fibra, lo que las hace un agregado saludable a cualquier dieta. Su sabor dulce y su textura suave complementan una variedad de alimentos; en particular, son deliciosos en tartas y pasteles, y combinan bien con cerdo y aves. La forma más fácil de cocinar albaricoques frescos es hervirlos y guardarlos como conserva para servir sobre tostadas, colocar sobre crema helada o agregar a las ensaladas de verano.

Hervir albaricoques para conserva

Enjuaga los albaricoques con agua fría del grifo. Si la suciedad es visible, retírala con un cepillo de cocina.

Corta la fruta por la mitad y retira los carozos con tus dedos o una cuchara. Probablemente puedas usar tus manos para abrir los albaricoques, o puedes cortarlos con un cuchillo.

Pela los albaricoques si lo deseas.

Mezcla el azúcar y el agua en una olla grande y lleva la mezcla a hervir.

Baja el fuego y cocina a fuego lento el agua con azúcar hasta que espese ligeramente. No cocines en exceso el líquido; si lo haces el azúcar se cristalizará.

Agrega los albaricoques a la olla y cocina a fuego lento hasta que la fruta comience a separarse. Esto puede tardar entre 30 minutos y una hora, dependiendo de lo blanda que estaba la fruta al comenzar.

Exprime alrededor de 2 cucharadas de jugo de limón fresco en la olla, revuelve bien y retira del fuego. Deja enfriar los albaricoques cocidos antes de servirlos.

Escalfar albaricoques

Limpia los albaricoques y córtalos en mitades.

Retira los carozos pero no peles la fruta.

Pon los albaricoques en una olla mediana y cúbrelos con agua. Agrega canela, clavos de olor y otras especias en al olla para realzar el sabor de la fruta.

Escalfa los albaricoques por alrededor de ocho minutos o hasta que estén muy tiernos. Deben estar blandos cuando los presiones con una cuchara pero no hasta el punto de desbaratarse.

Retira los albaricoques del líquido y sírvelos tibios. Como alternativa, puedes guardarlos en el refrigerador en un recipiente plástico de jugo de fruta por varios días.

Asar albaricoques

Precalienta el horno a 375 grados Fahrenheit.

Limpia y corta los albaricoques por la mitad. Retira los carozos.

Pon la fruta con los lados cortados hacia arriba en una fuente para horno poco profunda.

Coloca un poco de miel sobre cada albaricoque y pon 1/8 cucharada de mantequilla en el centro de cada mitad. Rocía la fruta con azúcar negra.

Asa los albaricoques a 375 grados Fahrenheit por 15 minutos, y luego aumenta a 400 grados Fahrenheit.

Cubre los albaricoques con los jugos que se han recolectado en la fuente cada 10 minutos hasta que comiencen a caramelizarse. Esto tarda alrededor de 45 minutos. Sírvelos tibios.

Consejo

Los albaricoques bien maduros son muy blandos y delicados y por lo tanto un poco difíciles para cocinar. Busca albaricoques recién madurados que son ligeramente firmes pero dulces.

Cambia el sabor de tus albaricoques hervidos agregando canela, clavos de olor u otras especias a la olla alrededor de 15 minutos antes de terminar la cocción.

Advertencias

Las semillas de albaricoque son venenosas hasta que se asan, según lo afirma Apricot Producers of California.