Cómo cocinar albaricoques frescos

Los albaricoques (apricots) son ricos en vitaminas A y C, potasio, calcio, hierro, fósforo y fibra, lo que las hace un agregado saludable a cualquier dieta. Su sabor dulce y su textura suave complementan una variedad de alimentos; en particular, son deliciosos en tartas y pasteles, y combinan bien con cerdo y aves. La forma más fácil de cocinar albaricoques frescos es hervirlos y guardarlos como conserva para servir sobre tostadas, colocar sobre crema helada o agregar a las ensaladas de verano.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • 2 libras de duraznos
  • Olla grande
  • 1/4 taza de agua
  • 1 1/3 tazas de azúcar granulada
  • 2 cucharadas de jugo de limón fresco
  • Olla mediana
  • Canela (cinnamon)
  • Clavos de olor (cloves)
  • Miel
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de azúcar negra
  • Pincel de cocina

Instrucciones

    Hervir albaricoques para conserva

  1. Enjuaga los albaricoques con agua fría del grifo. Si la suciedad es visible, retírala con un cepillo de cocina.

  2. Corta la fruta por la mitad y retira los carozos con tus dedos o una cuchara. Probablemente puedas usar tus manos para abrir los albaricoques, o puedes cortarlos con un cuchillo.

  3. Pela los albaricoques si lo deseas.

  4. Mezcla el azúcar y el agua en una olla grande y lleva la mezcla a hervir.

  5. Baja el fuego y cocina a fuego lento el agua con azúcar hasta que espese ligeramente. No cocines en exceso el líquido; si lo haces el azúcar se cristalizará.

  6. Agrega los albaricoques a la olla y cocina a fuego lento hasta que la fruta comience a separarse. Esto puede tardar entre 30 minutos y una hora, dependiendo de lo blanda que estaba la fruta al comenzar.

  7. Exprime alrededor de 2 cucharadas de jugo de limón fresco en la olla, revuelve bien y retira del fuego. Deja enfriar los albaricoques cocidos antes de servirlos.

    Escalfar albaricoques

  1. Limpia los albaricoques y córtalos en mitades.

  2. Retira los carozos pero no peles la fruta.

  3. Pon los albaricoques en una olla mediana y cúbrelos con agua. Agrega canela, clavos de olor y otras especias en al olla para realzar el sabor de la fruta.

  4. Escalfa los albaricoques por alrededor de ocho minutos o hasta que estén muy tiernos. Deben estar blandos cuando los presiones con una cuchara pero no hasta el punto de desbaratarse.

  5. Retira los albaricoques del líquido y sírvelos tibios. Como alternativa, puedes guardarlos en el refrigerador en un recipiente plástico de jugo de fruta por varios días.

    Asar albaricoques

  1. Precalienta el horno a 375 grados Fahrenheit.

  2. Limpia y corta los albaricoques por la mitad. Retira los carozos.

  3. Pon la fruta con los lados cortados hacia arriba en una fuente para horno poco profunda.

  4. Coloca un poco de miel sobre cada albaricoque y pon 1/8 cucharada de mantequilla en el centro de cada mitad. Rocía la fruta con azúcar negra.

  5. Asa los albaricoques a 375 grados Fahrenheit por 15 minutos, y luego aumenta a 400 grados Fahrenheit.

  6. Cubre los albaricoques con los jugos que se han recolectado en la fuente cada 10 minutos hasta que comiencen a caramelizarse. Esto tarda alrededor de 45 minutos. Sírvelos tibios.

Consejos y advertencias

  • Los albaricoques bien maduros son muy blandos y delicados y por lo tanto un poco difíciles para cocinar. Busca albaricoques recién madurados que son ligeramente firmes pero dulces.
  • Cambia el sabor de tus albaricoques hervidos agregando canela, clavos de olor u otras especias a la olla alrededor de 15 minutos antes de terminar la cocción.
  • Las semillas de albaricoque son venenosas hasta que se asan, según lo afirma Apricot Producers of California.

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Escrito por sandra ketcham | Traducido por maria eugenia gonzalez