Cobbler de duraznos bajo en calorías

Sólo porque un postre tenga fruta no quiere decir que sea saludable o bajo en calorías. Si bien los duraznos (peaches) en sí son bajos en calorías y te aportan fibra, potasio y vitaminas A y C, el cobbler de duraznos típico, con su relleno de azúcar y frutas y masa crocante posee un alto contenido de grasas y azúcares, haciendo que sea alto en calorías. Pero puedes realizar cambios para crear un cobbler que sea apto para comer a veces cuando estás realizando algún tipo de dieta.

Limita las grasas

El primer paso para reducir las calorías del cobbler de duraznos es limitar la cantidad de grasa que utilizas. Utilizar rocío vegetal en lugar de manteca o grasa en la bandeja reducirá en parte esta cantidad, pero la masa de la parte superior es donde se encuentra casi toda la grasa. Ésta hace que esta masa sea tierna y desmenuzable, y en el caso de la manteca, añade sabor. Pero puedes utilizar leche baja en grasa o libre de grasas en lugar de leche entera y disminuir así la cantidad de manteca o aceite en la preparación, al menos en parte, para hacer que sean más bajos en grasa y calorías. El relleno de duraznos no requiere nada de grasa, aunque algunas recetas requieren que se les agregue manteca.

Limitar el azúcar

Los duraznos están llenos de azúcares naturales, de modo que deberías de poder reducir la cantidad de azúcar que agregas a la mitad, o incluso más, y aún así tener un resultado dulce. Incluye especias como canela para intensificar el sabor dulce sin necesidad de agregar más azúcar. Otra opción es asar un poco los duraznos y servir cada durazno con un poco de masa endulzada y un poco de salsa preparada con jugo de naranja, miel y jengibre (ginger).

Utilizar más fruta y menos masa

Una proporción más grande de frutas en cuanto al bizcocho en tu cobbler te permitirá también reducir su contenido de calorías. En lugar de cubrir toda la parte superior de la preparación con la masa, deja espacios de modo que haya sólo el suficiente bizcocho de modo que alguien tenga un poco por porción. Puedes preparar, también, una versión menos tradicional, convirtiendo el cobbler en un crisp, agregando avena a la parte superior, junto con una mezcla de azúcar moreno, manteca y harina de trigo integral.

Controla el tamaño de las porciones

Sin importar los cambios que realices a la receta, ten en cuenta que se trata de un postre, y sólo debes comerlo de forma ocasional y en pequeñas porciones. Utiliza pequeños platos para el postre en lugar de tazones grandes, y sólo come una porción equivalente a 1/2 taza para ayudar a reducir más aún la cantidad de calorías ingeridas.

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Escrito por jessica bruso | Traducido por andrés marino ruiz