Coágulos sanguíneos anormales durante la menstruación

Una mujer en edad fértil tiene un periodo menstrual que regularmente dura aproximadamente siete días. La cantidad y el tipo de sangre de la menstruación pueden variar según cada mujer y, en algunos casos, el flujo puede incluir coágulos sanguíneos. Esto puede ser normal, especialmente cuando sólo continúa un par de días, pero en algunos casos la presencia de coágulos especialmente grandes o un flujo muy abundante con muchos coágulos podría indicar un problema en el útero.

Fibroides y coágulos menstruales

Cuando el flujo menstrual de una mujer es especialmente abundante y contiene coágulos sanguíneos más grandes que una moneda esto podría señalar un problema, como la presencia de un crecimiento uterino no canceroso llamado leiomioma, o fibroide. Aproximadamente el 70% de las mujeres blancas y el 80% de las mujeres negras en Estados Unidos desarrollan uno o más fibroides durante toda su vida, de acuerdo con los autores de un trabajo de investigación publicado en enero de 2003 en el “American Journal of Obstetrics & Gynecology". Aunque muchas mujeres con fibroides no experimentan síntomas, aproximadamente el 25% de mujeres con estos crecimientos uterinos reportan un flujo menstrual abundante que puede estar acompañado de coágulos sanguíneos, denotan los autores de un reporte de investigación de octubre de 2013 publicado en el mismo diario. Aunque la causa exacta de los tumores fibroides es desconocida, tienden a ser genéticos.

Cambios uterinos y coágulos

Cualquier condición que provoca un incremento en el flujo menstrual también puede producir coágulos sanguíneos, especialmente si la sangre se acumula en el útero o su flujo fuera de él está obstruido, lo que le da a la sangre tiempo adicional para coagularse. Por ejemplo, si una mujer ha tenido múltiples embarazos o ha dado a luz a gemelos, su útero podría ser especialmente grande, lo que permite que la sangre uterina se acumule y coagule antes de fluir fuera de la vagina. Una condición llamada endometriosis, en la que el revestimiento uterino crece demasiado, es muy grueso y se vuelve anormal, también puede provocar que la sangre uterina se acumule, permitiendo que aparezcan coágulos en el flujo menstrual.

Otras causas

Otro tipo de crecimiento en el útero, llamado pólipo, también podría hacer más lento el flujo de sangre fuera del útero. Regularmente es un crecimiento no canceroso, que se desarrolla en el revestimiento uterino, llamado endometrio, y puede salir hacia la cavidad uterina. Un pólipo saliente puede interrumpir el flujo de la sangre hacia afuera del útero, permitiendo que se coagule. Aunque los pólipos regularmente no provocan problemas en muchas mujeres, podrían interferir con la implantación y tener un impacto negativo sobre la fertilidad, de acuerdo con una reseña publicada en el número de septiembre de 2012 de "Human Fertility". En raros casos, la presencia de cáncer uterino podría conducir a un sangrado anormal que también podría incluir coágulos sanguíneos.

Visita a tu médico

Cuando los coágulos sanguíneos menstruales están acompañados de un flujo abundante y dolor, esto puede interferir con la calidad de vida de muchas mujeres. Aunque quizás no haya un riesgo inmediato para una mujer que experimenta este problema, el American College of Obstetricians and Gynecologists recomienda que quien experimente coágulos y un sangrado abundante visite a su médico, que le puede recomendar un curso de acción.

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Escrito por joanne marie | Traducido por laura de alba