Las claves olvidadas de pérdida de peso

Escrito por tony gentilcore | Traducido por alejandro schaller
El ejercicio y una alimentación balanceada te harán bajar de peso.

Cualquiera que pasó una noche en vela cambiando los canales de la televisión o examinó el estante de revistas en la tienda no puede evitar ver la cantidad de anuncios y artículos afirmando ser “lo mejor” para ganar “la batalla contra el exceso de peso”. Aparentemente todos afirman tener los secretos ocultos para lograr la pérdida de peso (ya sea seguido por una dieta “x” o una rutina de ejercicio “y”).

Desafortunadamente estos anuncios de ventas tienen un efecto contrario en nosotros. Por un lado, cuanto más vemos y leemos y escudriñamos la avalancha de información, más esperanzados estamos por hacer realidad la pérdida de peso. En cambio, muy dentro nuestro también nos sentimos paralizados debido a que sabemos que simplemente no es tan fácil.

Si este círculo interminable de shows de televisión, historias en las noticias, sitios web, libros, revistas y DVD nos dicen cómo podemos andar poniéndonos atractivos… ¿Por qué seguimos con sobrepeso y buscando respuestas?

Veamos qué es lo importante. Resulta que existen solo dos aspectos importantes respecto a bajar de peso. Esos es correcto, dos. Es solo que todos los olvidan. Así que ¿cuáles son?

CLAVE OLVIDADA Nº1 PARA BAJAR DE PESO: LAS CALORÍAS CUENTAN MÁS QUE EL EJERCICIO

Seamos claros aquí: cuando hablamos de bajar de peso, las calorías cuentan. Obviamente.

Sí, lo has oído antes. Lo has oído 10.000 veces antes, de Oprah, Dr. Oz, tu pareja y el entrenador personal de la madre del primo de tu mejor amigo.

Todos dicen lo mismo, así que ¿por qué te sientes como la solitaria excepción en toda la historia humana porque no se aplica a ti?

Los hábitos son por cierto difíciles de cambiar, y puede argumentarse que los más difíciles de cambiar son lo que comes y bebes diariamente, pero como dice el reconocido entrenador de resistencia y coautor del best seller "The New Rules for Life" (Las nuevas reglas para la vida), Alwyn Cosgrove, “nunca entrenarás sobre una mala dieta”.

No existe píldora mágica (o régimen de entrenamiento) que compensará (mucho menos triunfará) una moderada ingestión de alimentos.

Para quemar la grasa corporal, es muy importante provocar algún tipo de déficit calórico (las calorías absorbidas deben ser menores que las calorías consumidas, ya sea a través de la dieta, ejercicios o una combinación de ambos).

Los ejercicios pueden empeorar este problema. ¿Cómo? Mucha gente, tan pronto como deciden que quieren bajar de peso, sale en busca de la última tendencia en el deporte en un esfuerzo por finalmente entrar en sus jeans delgados (o en los de otra persona). ¿Te suena familiar?

Bueno, hacer los ejercicios super-duper-red-hot-naked-metabolic-yoga-insanity-pilates-extreme no importa mucho realmente si eres el tipo de persona que se escapa a tu Starbucks luego de cada sesión de entrenamiento para ordenar un Frappuccion del tamaño de un Mini Cooper.

Esta es la verdad: cuando se trata de lograr un déficit calórico, lo cual conduce a un incremento en la reducción de peso, la dieta juega un rol mucho mayor comparado con el ejercicio. Mientras que las cifras exactas varían dependiendo de la persona de que se trate, por simplicidad utilicemos el concepto de que 1 libra de grasa equivale a 3.500 calorías ingeridas en exceso. Entonces digamos que estás intentando reducir 500 calorías diarias para perder 1 libra de peso en una semana.

Si realmente te estás esforzando en el gimnasio, generalmente requiere 45 a 60 minutos de ejercicios vigorosos del tipo “tu corazón está por explotar” para quemar 500 calorías. Compara ese esfuerzo con el que se requiere para no comer esa barra de Snickers que normalmente tienes como un tentempié de media tarde, o quizás un cóctel nocturno, o pasar por una parada en McDonalds. ¿Qué es un mejor empleo de tu tiempo: 60 minutos de masoquismo en el gimnasio, o simplemente no comer esas 500 calorías que no necesitas cada día?

Exactamente.

No importa cuántos días por semana entrenas, ni cuán exigentemente lo haces, o incluso durante cuánto tiempo; cuando se trata de una batalla contra la gordura, tu nutrición día a día va a ser el factor “x”. Es tan simple como eso.

CLAVE OLVIDADA PARA BAJAR DE PESO Nº2: LOS EJERCICIOS CUENTAN, PERO NO DE LA FORMA QUE PIENSAS

La lucha libre de la comida: impulsa tu éxito de pérdida de peso con el combustible correcto

Si estás cuidando tu consumo calórico y ejercitando, te SENTIRÁS hambriento. El ejercicio requiere combustible. Así que mientras tu cuerpo te dice “come, come, come”, y tu mente te dice “¡cuidado con las calorías!” tu cordura estará a punto de perderse. Tu respuesta: no comas más, come mejor.

Valorar la comida integral, mínimamente procesada y densa en nutrientes es una manera segura para ayudar a evitar los deseos innecesarios de comer de más.

Por ejemplo, tomemos tu habitual bagel de pasas con canela y compáralo con una taza de avena.

El bagel normalmente dará apenas 500 calorías de harina blanca altamente procesada con muy pocas o ningunas fibras y elevará tus niveles de insulina hasta el cielo. Ese aumento de insulina le dirá a tu cuerpo que almacene el azúcar como grasa y te hará desear más comida luego. Sólo saldrás perdiendo.

Por el contrario, una taza de avena arrollada da 300 calorías con 8 gramos de proteínas y 10 gramos de fibras; ambos te ayudarán a saciar el hambre durante más tiempo, controlar los niveles de azúcar en la sangre, y evitar los antojos durante todo el día. Y si no quieres perder las canelas y las pasas, ponlas tú mismo. Gran triunfo.