Cinco maneras de comer alimentos más saludables

Saber que debes comer comida saludable es una cosa pero realizarlo es otra cosa distinta. La pura conveniencia de los alimentos rápidos, y procesados significa que es sencillo recaer en la comida chatarra. Aún así, con unos cuantos cambios en tu comportamiento, es posible comer alimentos más saludables. En algunos casos, solamente toma unos cuantas modificaciones en tu rutina diaria.

Horneado, no frito

Elegir alimentos horneados, hervidos o asados en lugar de los alimentos fritos retira una cantidad considerable de grasa de tu dieta. Por ejemplo, cualquier cosa que sea frita absorbe el aceite de cocina, aumentando el contenido de grasa. Esto incluye a los nuggets, a las papas a la francesa, al camarón frito y al pescado frito. En comparación una porción mediana de papas horneadas contiene 4,4 gramos de grasa, según la USDA National Nutrient Database (Base de Datos de Nutrientes Nacional USDA). La misma porción de papas a la francesa de un restaurante de comida rápida contiene casi 19 gramos de grasa, más que cuatro veces la anterior.

Elimina las comidas rápidas

Si hay comida chatarra en tu alacena, es más fácil caer en la tentación y comerla; por ello, elimina todas las papas fritas, los dulces, los refrescos y los bocadillos no saludables para que esto no suceda. Sé implacable en una ocasión. Saca todos los bocadillos azucarados y salados de tu casa y no compres nuevos. Idealmente, reemplázalos con fruta fresca, nueces, semillas y vegetales. De seguro, tendrás tentaciones, pero será más difícil actuar ante ellas. En lugar de eso, podrás tomar una manzana.

Frescura

Los alimentos frescos son mucho más saludables que los alimentos procesados. En particular, las frutas y las verduras ofrecen un rango amplio de vitaminas y minerales así como de fibra dietética que es muy buena para la salud de tus intestinos y de tu corazón. Agregar el arco iris de colores a tus frutas y vegetales frescos también ayuda a tomar una variedad más amplia de nutrientes. Llena tu tazón de frutas con todos los tipos de frutas y tu alacena de alimentos salados con una mezcla colorida similar.

Corta tus verduras

Un problema con los vegetales y las frutas es que algunas veces es más complicado preparar un bocadillo de ellos que simplemente abrir una bolsa de papas fritas; por ello, hazlo sencillo. Mantén una bolsa de zanahorias cortadas, de apio, de pepino, de pimiento y de otras verduras que te gusta tener en el refrigerador. Tómalos cuando tengas hambre. Si quieres un dip, prueba una salsa de tomate fresca o yogur con menta.

Día sin carne

Elegir un día de la semana en donde no comas nada de carne, incluyendo pollo y pescado, te fomenta a comer más verduras ese día. Aún si comes carne roja el resto de la semana, cambiar tus opciones alimenticias por sólo un día te ayuda a tener una dieta más saludable. Los pasos pequeños son más fáciles de tomar al realizar un cambio radical.

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Escrito por peter mitchell | Traducido por fernando villarreal