Los cinco faltas del fútbol

Es un momento dramático en un partido de fútbol cuando el árbitro llama a un tiro penal. Cuando un defensor comete una falta en el área penal, se interrumpirá el juego y a un jugador ofensivo se le da un tiro a la portería solo ante el portero que juega de defensa. Los árbitros pueden tomar medidas disciplinarias en el campo, que van desde la concesión de tiros libres a la descalificación, cuando una falta de una de cinco áreas es cometida.

Jugada peligrosa

La FIFA, el organismo rector internacional del deporte, establece las Reglas de Juego. Estas reglas se han adoptado en todo el mundo por las federaciones y organizaciones nacionales como el US Soccer. La ley 12 cubre faltas y faltas de conducta, incluidos aquellos "considerados por el árbitro de ser imprudentes, temerarios o con fuerza excesiva". Estas jugadas, donde un jugador patea, hace una zancadilla, salta a, carga, golpea, o empuja con fuerza a otro jugador, resulta en un tiro libre directo. En esta situación, un jugador puede tiran directamente hacia la portería. Los árbitros pueden conceder un tiro libre indirecto, una patada tras un paro donde un jugador puede pasar el balón en cualquier lugar que elija. Jugadas particularmente ofensivas pueden darle al jugador una tarjeta amarilla, o una advertencia. La conducta violenta gana una tarjeta roja y expulsión inmediata.

Falta de respeto

Las leyes requieren que los jugadores muestren un buen espíritu deportivo en todo momento durante el partido y las sanciones por no hacerlo son graves. Escupir a un adversario resulta en una tarjeta roja y tiro libre directo. Una tarjeta roja también se muestra a cualquier jugador que use lenguaje o gestos ofensivos o abusivos, o cometa "una jugada de falta grave", según el criterio del árbitro. La conducta antideportiva o cuestionar la decisión del árbitro con palabras o acciones se sancionará con tarjeta amarilla.

Impidiendo el avance

Los árbitros pueden señalar faltas cuando un jugador impide el avance de otro jugador o el juego en sí. Tiros libres directos se conceden por sujetar a un adversario, ya sea por la camiseta o una parte del cuerpo. Obstaculizar el avance de un adversario o retrasar el juego al impedir que el guardameta pueda sacar el balón con las manos puede resultar en un tiro libre indirecto. El árbitro también puede mostrar una tarjeta amarilla para el jugador que retrase deliberadamente la reanudación del juego por cualquier razón.

Tocar la bola

Los jugadores, a excepción del portero, sólo pueden tocar la pelota con las manos cuando una jugada está parada o cuando sacan la pelota. Tocar el balón en el campo intencionalmente durante el juego resulta en un tiro libre directo. Usar tu mano para evitar deliberadamente un gol de ser anotado es un ofensa de tarjeta roja. A pesar de que un portero puede tocar el balón, hay cuatro casos en los que puede ser sancionado: sostener el balón durante seis segundos o más, tocar el balón después de soltarlo y antes de que otro jugador se ponga en contacto con él, tocarlo después de haber sido pateado a él o tocarlo después de que fuera lanzado dentro del campo por otro compañero de equipo. Cualquiera de estas infracciones pueden resultar en un tiro libre indirecto.

Faltas técnicas

Los jugadores que violen las normas técnicas del juego también pueden ser sancionados. El árbitro puede imponer una tarjeta amarilla cuando un defensor no prevé a un jugador ofensivo de la cantidad adecuada de espacio durante un saque de esquina o lateral. Una tarjeta amarilla se muestra también si un jugador sale, entra o vuelve a entrar en el terreno de juego sin el permiso del árbitro.

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Escrito por jared paventi | Traducido por roberto garcia de quevedo