Ciclistas y calambres en los pies

Los calambres en los pies pueden surgir en cualquier momento al montar en bicicleta. Las causas varían según las circunstancias; un mismo ciclista puede sentir calambres en los pies por diferentes razones en diferentes momentos, y aprender más sobre sus causas puede ayudarte a encontrar soluciones para el dolor. Si los calambres persisten, empeoran o se hacen más frecuentes durante tus viajes en bicicleta, habla con tu doctor.

Causas

Los calambres de pie usualmente se dan en los músculos intrínsecos del pie, es decir, los delgados músculos que corren a lo largo de los arcos de tus píes. Estos músculos pueden provocar mucho dolor. Todos los músculos contienen ejes que reciben mensajes de proprioceptores, células que comunican la información sobre la tensión muscular. Cuando la cantidad de formación entre ejes y otros proprioceptores se desequilibra, los músculos se contraen. Esto puede ocurrir en tus pies cuando montas bicicleta, pues los ejes de los músculos se contraen de forma distinta a la usual cuando pedaleas. Los músculos intrínsecos del pie se contraen, pero los proprioceptores no pueden ayudar a aliviar la tensión con la velocidad necesaria.

Relajación

Un calambre en el pie puede relajarse por sí solo, sin que tengas que dejar de montar. En muchos casos, sin embargo, la incapacidad para controlar el pie, junto con el dolor intenso evitan que puedas seguir. Cuando esto sucede, dobla y mantén doblado el pie contraído con la palma de tu mano y jala tus dedos hacia tu nariz lenta y suavemente. Si esto no funciona, bájate de la bicicleta, quítate los zapatos y los calcetines y prueba de nuevo.

Estiramientos

Es posible evitar los calambres en los pies estirándose con regularidad antes y después de montar bicicleta. La Universidad de Pies y Tobillos en Beverly Hills, recomienda estirar los pies. Párate junto a una pared y empuja los dedos contra ésta. Mantén la bola del pie en el piso y dobla las rodillas. Mantén la posición por 30 segundos. Repite dos o tres veces de cada lado.

Deshidratación

La deshidratación puede provocar a contribuir a los calambres en los pies. Cuando sudas mucho, te deshidratas con rapidez y pierdes sodio, potasio, cloro y magnesio. Estos electrolitos ayudan en el desempeño muscular, así que si sudas mucho, eres más susceptible a sufrir calambres. Toma mucha agua regularmente, pero especialmente antes y durante tu viaje en bicicleta. Las bebidas deportivas con poco azúcar pueden ayudar a reemplazar los electrolitos.

Quinina

Tu doctor puede recetarte quinina si sufres calambres moderados con frecuencia. Si decides seguir esta ruta, ten en cuenta los efectos secundarios, que incluyen náuseas, zumbidos en los oídos y sordera.

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Escrito por rachel moran | Traducido por eduardo moguel