Ciclismo con un tobillo hinchado y torcido

La inflamación de las articulaciones se produce normalmente después de una lesión en los ligamentos y es una manera en que tu cuerpo protege la articulación. Los esguinces de tobillo que se inflaman son lesiones deportivas bastante comunes. Una vez que se da el cuidado (reposo, hielo, compresión y elevación) puede iniciarse la rehabilitación. A menudo se recomiendan ejercicios de rango de movimiento para iniciar la terapia, pero la condición cardiovascular es también esencial. Se recomienda el ciclismo en ciertos casos, dependiendo de la extensión de la lesión.

Esguinces de tobillo

Un esguince es el estiramiento o desgarre de los ligamentos o tejidos que sostienen a los huesos en su lugar. Los esguinces de tobillo ocurren a menudo cuando "tuerces" el pie o el tobillo de repente. Según el sitio Sportsinjuryclinic.net el esguince de tobillo más común es uno de inversión, donde el tobillo se gira de modo que la planta del pie queda hacia el interior, dañando los ligamentos en la parte externa del tobillo. Los médicos califican los esguinces dependiendo la gravedad. El primer grado es el más leve, donde tienes poco dolor e inflamación mínima. Con uno de segundo grado tendrás desgarre moderado, dolor moderado e inflamación y rigidez en el tobillo. Los de tercer grado incluyen la ruptura total de los ligamentos, dolor intenso y la hinchazón y contusión de la articulación.

Rehabilitación

Mientras que el descanso es una parte clave de la curación de un esguince, el movimiento también es necesario para prevenir la rigidez y debilidad de la articulación. Tu médico o terapeuta puede sugerirte ejercicios de rango de movimiento para mantener móvil el tobillo. Poco a poco, se añadirán ejercicios de soporte de peso para continuar fortaleciendo los músculos, ligamentos y tendones alrededor de la articulación del tobillo. Los ejercicios de equilibrio, como pararse sobre una tabla de equilibrio, también te ayudarán a recuperar la fuerza y la propiocepción, que ayuda a evitar esguinces futuros. El ejercicio cardiovascular también es importante y se introduce en la rehabilitación tan pronto como tu tobillo pueda soportar el ejercicio.

El ciclismo y las lesiones de tobillo

Si bien los esguinces pueden ocurrir al saltar rápidamente de la bici o al empujarse hacia arriba en un terreno rocoso o resbaladizo, el ciclismo en sí rara vez da lugar a esguinces de tobillo. De hecho, el ciclismo se utiliza a menudo con fines de rehabilitación, ya que pone un mínimo impacto en las articulaciones durante el ejercicio. Una vez que el terapeuta determine que el tobillo está lo suficientemente en forma para andar en bici, puede sugerirte comenzar con una bicicleta estacionaria. La intensidad del entrenamiento depende de la gravedad de la lesión, aunque iniciarás con un ejercicio de intensidad más baja y la aumentarás gradualmente a medida que adquieras fuerza.

Precauciones para el ciclismo

Encintar o envolver tu tobillo puede ayudar a mantener la articulación estable mientras se está recuperando. Tu terapeuta también puede recomendarte un aparato ortopédico hasta que recuperes el 100 por ciento de tu fuerza y movilidad hasta antes de la lesión. La velocidad y la intensidad o resistencia en la bicicleta debe ser gradual; exigirte demasiado pronto puede volverte a lesionar el tobillo. Si sientes dolor, deja el ejercicio o disminuye la intensidad. Continua el tratamiento del tobillo con reposo, hielo, compresión y elevación, según lo recomiende tu médico.

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Escrito por christy callahan | Traducido por ana karen salgado beltrán