¿Puede el ciclismo ayudar a una rodilla con artritis?

El ejercicio, incluyendo el ciclismo, puede desempeñar un papel importante en la reducción de síntomas de la artritis. Puede ayudar a mantener la movilidad de las articulaciones de la rodilla y fortalecer los músculos de las piernas. Los expertos aconsejan ejercicios donde se evite poner peso sobre la articulación de la rodilla, como la bicicleta estacionaria. Consulta a tu médico o a un fisioterapeuta antes de continuar con ejercicios que podrían tener impacto en las rodillas artríticas.

Bicicleta estacionaria

Ya sea que sufras de osteoartritis, artritis reumatoide o artritis post-traumática, los síntomas más típicos en la articulación de la rodilla son hinchazón y rigidez acompañada de dolor. Por lo general, los síntomas empeoran después de periodos de inactividad, como al despertar. El uso de una bicicleta estacionaria en casa o en el gimnasio ofrece una sesión cardiovascular sin poner peso sobre las articulaciones de la rodilla. También significa que no dependes de las condiciones meteorológicas. El fisioterapeuta Mateo Goodmote, quien escribe en "Arthritis Today", y el Dr. Seth Leopold, profesor de ortopedia y medicina deportiva en University of Washington, recomiendan el uso de la bicicleta estática como una buena manera para que las personas con las rodillas artríticas mantengan la movilidad en sus articulaciones. Goodmote también dice que para aquellos que sufren de artritis supone menos peligro de accidente o lesión que la bicicleta al aire libre.

Comienza despacio

Goodmote recomienda comenzar lentamente: cinco minutos de bicicleta a un ritmo cómodo, tres veces al día es suficiente. Una vez que puedas completar un ciclo durante cinco minutos sin dolor, puedes aumentar el tiempo a siete minutos. A partir de ahí, construye tu rutina incrementando de a cinco minutos hasta llegar a un total diario con el que te sientas cómodo.

Más galerías de fotos



Escrito por eleanor mckenzie | Traducido por sofía bottinelli