Cicatrices por perforaciones en el ombligo

Las perforaciones en el ombligo se han vuelto cada vez más comunes en las últimas dos décadas. Aquellos que deciden quitarse el arete del ombligo pueden quedar con una cicatriz anti estética, particularmente si la perforación fue traumatizada de alguna manera. Las cicatrices queloides o hipertróficas son complicaciones comunes en las perforaciones de ombligo que no se curan correctamente o que sufrieron una lesión como ser jaladas o desgarradas.

Procedimiento de la perforación de ombligo

Una perforación en el ombligo se realiza con una aguja hueca de un solo uso, llamada una aguja cánula. Después de limpiar el ombligo con yodo o jabón quirúrgico, el perforador marca un punto por encima y debajo del labio del ombligo y utiliza un par de pinzas Pennington para alinear los dos puntos. La aguja pasa por el punto inferior primero y sale a través del superior. El perforador empuja la joyería apropiada, generalmente una barra curva de calibre 12 o 14, empujando la aguja hacia fuera. Los ombligos pueden tomar hasta seis meses para sanar por completo.

Cicatriz hipertrófica

La cicatriz hipertrófica es una complicación frecuente de las perforación corporales y usualmente resulta de un trauma en el tejido de cicatrización. Este trauma puede ser un desgarro al practicar un deporte o cambiarse de ropa o una infección resultante de los malos cuidados posteriores. El movimiento excesivo también puede causar traumas, aumentando el riesgo de las cicatrices en el ombligo en aquellos que son atléticos o muy activos. Mientras que una cicatriz hipertrófica se limita a la zona lesionada y puede mejorar con el tiempo, existe la posibilidad de que dure para siempre.

Cuidados posteriores

La mejor manera de prevenir la cicatrización en primer lugar es seguir las instrucciones del perforador meticulosamente para los cuidados posteriores. La Association of Professional Piercers recomienda empapar la perforación una o dos veces al día en una solución salina tibia y lavarla inmediatamente después con jabón antibacteriano o antimicrobiano. Mantener las manos alejadas de la perforación mientras sana reduce el riesgo de la transmisión de bacterias que pueden conducir a una infección. Llevar ropa holgada sobre un piercing en el ombligo nuevo ayuda a prevenir el riesgo de que se enganche y rasgue el tejido.

Tratamiento tópico para cicatrices

Los tratamientos sin receta para cicatrices están ampliamente disponibles. Estas cremas contienen ingredientes como silicona, vitamina E y cebolla, y pueden reducir el enrojecimiento de las cicatrices si se utilizan constantemente. Masajear la cicatriz puede ayudar a descomponer y redistribuir las fibras de colágeno, minimizando las áreas elevadas y la decoloración. Sin embargo, debido a que una perforación corporal crea un túnel en la piel o fístula, el agujero puede ser visible siempre. El grado en que el agujero es visible depende de factores tales como los cuidados de la perforación mientras se estaba curando y cuánto tiempo usaste la pieza de joyería.

Cirugía plástica para fístulas

Un dermatólogo calificado o un cirujano plástico pueden quitar una fístula con un bisturí o dermal punch y suturar la piel. Según el Victorian Cosmetic Institute, combinando la supresión de la fístula con las inyecciones de corticosteroides puede ayudar a aplanar y disminuir la apariencia de la cicatriz. Otra opción es la crioterapia, en la cual se aplica nitrógeno líquido directamente sobre la cicatriz para minimizarla. El láser de colorante pulsado y el láser para rejuvenecimiento pueden quitar el enrojecimiento de una cicatriz en el ombligo.

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Escrito por ann jones | Traducido por mariana groning