Cetosis y menús dietéticos

Cuando el cuerpo experimenta el estado fisiológico normal de la cetosis, se quema la grasa, produciendo cetonas como un producto. La cetosis no se debe confundir con la afección potencialmente mortal que se observa en los diabéticos tipo 1 llamada cetoacidosis. Cuando estás en cetosis, las cetonas y la grasa que comes y que se han almacenado en el cuerpo se convierten en la principal fuente de combustible para el cerebro, el corazón y los músculos. Las dietas cetogénicas pueden ayudar a los epilépticos controlar mejor sus crisis, y muchas personas que hacen dieta utilizan estas dietas para inducir la quema de grasa. La cetosis tiene un efecto supresor del apetito, lo que puede ayudarte a mantenerte dentro de tu dieta. Siempre consulta a tu médico antes de hacer cambios importantes en tu dieta.

Eliminar los alimentos ricos en carbohidratos

Para alcanzar un estado de cetosis, es necesario reducir el consumo de carbohidratos por debajo de 50 g al día, según la U.N.'s Food and Agriculture Organization. La mayoría de los estadounidenses consumen un promedio de 300 gramos de carbohidratos al día, por lo que el azúcar obtenido de la digestión de los hidratos de carbono constituye su principal fuente de energía. Para ayudar a tu cuerpo a que prenda el interruptor de la quema de grasa y entrar en cetosis, elimina todos los granos, como los cereales de desayuno, el pan, las pastas, el arroz y las barras de granola, el azúcar en los postres, productos horneados, mermeladas, jarabes y bebidas, los vegetales ricos en almidón, como el puré de papas, las papas fritas francesas, las patatas al horno y el maíz, las frutas, la leche y el yogur.

Limita los hidratos de carbono

Puedes obtener hasta 50 gr de hidratos de carbono al día de verduras sin almidón, como el brócoli, las alcachofas, las coles, los tomates y los champiñones. La mayoría de las verduras sin almidón contienen menos de 5 g de carbohidratos por taza, pero el contenido de hidratos de carbono varía entre los vegetales. Lleva un registro de tu consumo de carbohidratos para mantenerte dentro del límite. También puedes incluir pequeñas cantidades de frutos secos y mantequilla de nuez. Una onza de nueces y 2 cdas. de mantequilla de nuez contienen menos de 5 g de hidratos de carbono, con la excepción de los anacardos, que tienen un alto contenido de carbohidratos. Los quesos frescos como el queso ricotta y queso cottage también proporcionan pequeñas cantidades de hidratos de carbono. Cuéntalos como parte de tu ingesta diaria de carbohidratos.

Ingiere una cantidad moderada de proteínas y un alto nivel de grasas

Además de las verduras que no contengan almidón, cada una de tus comidas deben incluir una porción moderada de proteínas y un alto contenido de grasa. Para la mayoría de personas que hacen dieta, una porción de 4 a 6 oz. de proteínas es adecuada, aunque puede que la ración se deba ajustar en función de tu altura, peso y nivel de actividad. Las proteínas se encuentran principalmente en los huevos, el queso, la carne, las aves, los pescados y los mariscos. En cada comida, añade aproximadamente 1 a 2 cucharadas de mantequilla, mayonesa con toda la grasa baja en carbohidratos, aderezo para ensaladas con toda la grasa bajo en carbohidratos, crema, aceite de coco o aceite de oliva. También puedes aumentar el consumo de grasa comiendo aguacate, tocino o los cortes de carne más grasosos.

Menu cetogénico

Tu menú cetogénico debe basarse en 1 a 2 tazas de verduras sin almidón, de 4 a 6 oz de proteínas y de 1 a 2 cucharadas de grasa en cada comida. Para el desayuno, esto podría ser huevos cocidos en aceite de coco, servidos con tocino o salchichas y tomates asados, queso o huevos con espinacas y champiñones revueltos cocidos en aceite de oliva. Para el almuerzo puedes tener un montón de verduras de hoja verde cubierto con trozos de pollo o carne de res, algunos frutos secos o rebanadas de aguacate y cualquier aderezo para ensaladas con toda la grasa pero bajo en carbohidratos, o una vinagreta hecha con aceite de oliva extra virgen y vinagre balsámico. Para la cena: un filete de salmón a la parrilla, un par de chuletas de cerdo o carne. Servir con una salsa a base de crema, acompañado por brócoli, coliflor o espárragos cubiertos con mantequilla. Elige refrigerios bajos en hidratos de carbono, mordisqueando unas aceitunas, queso duro, huevos duros, salmón ahumado o atún en lata. También puedes comer nueces o mantequilla de nuez, siempre que entre en tu conteo de carbohidratos.

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Escrito por aglaee jacob | Traducido por luis eduardo barbosa