Cenas saludables para niños pequeños

Cuando tu hijo era un bebé, la leche materna y la fórmula eran todo lo necesitaba para estar bien alimentado y feliz. Una vez que alcanza los primeros años de vida, a partir de los 24 meses y más allá, sin embargo, es el momento de brindarle una variedad de alimentos sólidos para compensar su dieta. En la cena, céntrate en darle al niño comidas saludables que mamá y papá disfrutan, también, en las porciones adecuadas.

La porción adecuada


La porción para tu hijo debe ser adecuada para su cuerpo más pequeño.

Tu hijo no necesita tanta comida como tú, por lo cual los tamaños de las porciones deben ser adecuados para su cuerpo más pequeño. La American Academy of Pediatrics dice que una cena apropiada sería algo como esto: 2 onzas de carne o proteínas, aproximadamente del tamaño de la palma de tu hijo, 2 cucharas de sopa de verduras, 1/3 taza de almidón como pasta, arroz o patatas, 2 cucharaditas de aderezo de ensalada o 1 cucharadita de mantequilla, y una media taza de leche al 2 por ciento. Comienza con porciones más pequeñas, sobre todo al ofrecer un nuevo alimento a tu hijo, ya que pequeñas cantidades son menos abrumadoras y no fomentan el comer en exceso.

Haciendo comidas fáciles

Preparar comidas saludables para que disfruten tanto el niño y los padres puede ser una lucha. Con sólo unas pocas variantes saludables a los alimentos aptos para los niños y con la participación de tu hijo, puedes evitar una lucha potencial en la mesa a la hora de la cena. Los niños disfrutan comiendo con los dedos, pero los palitos de pescado congelados no tienen que tomar su lugar en la mesa, en su lugar, utiliza migas de pan de trigo integral para cubrir pollo magro y hornéalo para obtener una comida saludable para toda la familia. En una noche fría, invierte en pasta alfabeto de trigo integral para hacer sopa de pollo con fideos; pídele a tu hijo que seleccione las letras de su nombre si empezaste a trabajar en el aprendizaje del alfabeto. El también puede participar en la preparación de las comidas a través de actividades seguras, tales como la colocación de ingredientes en una pizza hecha con la corteza de trigo integral o ayudar a enjuagar los fríjoles (beans) en un colador para quesadillas hechas con queso bajo en grasa y tortillas de trigo integral.

Rápido y amigable para toda la familia

Los padres ocupados pueden encontrar difícil tomarse el tiempo para preparar una comida nutritiva que agrade a su pequeño. Si necesitas preparar algo rápido, tomar un par de atajos sin sacrificar la salud o el sabor. Por ejemplo, en lugar de mezclar una masa de pizza de trigo integral desde cero, crea pequeñas pizzas en panecillos integrales, cubiertas con queso bajo en grasa y trozos de pechugas de pollo. Los niños pequeños también pueden gustar de una comida estilo desayuno especial para la cena con huevos revueltos, fruta picada y tocino de pavo (turkey bacon), que puede calentarse si realmente estás atravesando una crisis de tiempo. Prepara comidas saludables que le gustan a tu hijo de antemano: sopas, pasta o extras como la salsa de espagueti vegetariano, fácilmente se congelan y descongelan la noche anterior. Evita la gaseosa o la limonada a favor de servirle leche en la cena a tu hijo. Él necesita 700 miligramos de calcio y 600 unidades internacionales de vitamina D al día, ambos contenidos en la leche. La AAP recomienda por lo menos 16 onzas de leche al día. Después de los 2 años de edad, el niño debe consumir leche baja en grasa o sin grasa; antes de esta edad, necesita la leche entera por la grasa, pero debes hablar con tu médico para determinar qué tipo de leche es mejor para él. Si no puede tomar leche, sírvele otros productos, como bebidas de soja enriquecidas con calcio o jugo, cereales fortificados y vegetales de color verde oscuro.

Tratando con comedores quisquillosos


Dale a tu hijo un buen ejemplo comiendo alimentos sanos tú mismo.

A medida que el niño comienza a expresar su independencia, y aprende la palabra "no", es probable que te encuentres luchando en la mesa. De acuerdo con KidsHealth, la clave está en seguir sirviendo los alimentos que tu hijo rechaza por primera vez, como los nuevos vegetales, y darle un buen ejemplo comiendo un montón de alimentos sanos tú mismo.

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Escrito por sarah collins | Traducido por maría florencia lavorato