Causas de los niveles elevados de dióxido de carbono en la sangre

El dióxido de carbono, un subproducto del metabolismo, se transporta por medio de la sangre hacia los pulmones, en donde se exhala luego hacia la atmósfera. Los niveles elevado de dióxido de carbono en sangre, situación denominada hipercapnia, suelen ir acompañados de un aumento en la respiración para lograr que esos niveles vuelvan a la normalidad. En general la hipercapnia, aguda o a corto plazo, se produce por la insuficiencia respiratoria o la disminución del intercambio gaseoso en los pulmones. La hipercapnia crónica se asocia con enfermedades pulmonares, como enfisema o enfermedad pulmonar obstructiva crónica, también conocida como EPOC.

Hipoventilación

La hipoventilación describe una respiración que es demasiado lenta o superficial. Esto logra que exhales menos cantidad de dióxido de carbono y que se acumule en la sangre. En personas sanas, esta situación se resuelve rápidamente por la intensa voluntad para respirar con frecuencia. Sin embargo, ciertas afecciones pueden reducir la voluntad normal para respirar o impedir la ventilación normal, de modo que se produce la hipercapnia aguda. Los problemas en el sistema nervioso central, como la pérdida del conocimiento, la apnea del sueño o la sobredosis de drogas, son causas comunes de la hipoventilación. Las enfermedades pulmonares, como asma o EPOC, pueden causar obstrucciones en las vías respiratorias agudas, situación que también puede generar hipoventilación corto plazo. Las lesiones en las costillas o en los músculos asociados con la respiración también pueden generar hipoventilación debido a la fatiga o el dolor que se produce durante la respiración.

Disminución del intercambio de gases

Para exhalar dióxido de carbono hacia la atmósfera, primero se debe extraer desde la sangre en los pulmones; este proceso se denomina intercambio de gases y depende de una cuidadosa combinación del flujo sanguíneo con los sacos de aire activos. El edema pulmonar, líquido en los pulmones, y otras lesiones pulmonares pueden disminuir el intercambio de gases y causar hipercapnia aguda. En ocasiones la producción de dióxido de carbono puede ser demasiado elevada para ser que se pueda intercambiar por completo en los pulmones, y también genera hipercapnia. En general, este problema se observa en pacientes con respiradores artificiales, cuando el ritmo y la profundidad de la respiración se controlan en forma mecánica.

Inhalar dióxido de carbono

La exposición a los niveles elevados de dióxido de carbono en el aire puede ser otra causa de la hipercapnia aguda. Estos niveles de dióxido de carbono presentes en el aire que se inhala dificultan el intercambio de gases y resultan en la acumulación de dióxido de carbono en la sangre. La exposición se produce por condiciones atmosféricas, como la contaminación o los gases volcánicos. Volver a respirar el aire exhalado debido a la calidad deficiente de los equipos de ventilación o del mal funcionamiento de los equipos para buceo, también puede generar hipercapnia aguda. La mejor solución para cualquiera de estas situaciones es trasladarse a un área con buena ventilación en donde sea posible respirar de manera normal.

Hipercapnia crónica

La hipercapnia crónica ocurre durante días o semanas. En enfermedades como el enfisema, los pulmones ya no son capaces de realizar un intercambio gaseoso eficaz y los mecanismos que suelen ayudar a administrar y adaptar los niveles de dióxido de carbono en la sangre tampoco funcionan con eficacia. La hipercapnia crónica puede ser causada por otros problemas corporales, como vómitos, convulsiones, deshidratación y antiácidos alimenticios u otros medicamentos o alimentos que contengan bicarbonato. Las enfermedades cardíacas, renales, hepáticas y algunos trastornos adrenales también pueden generar hipercapnia crónica. El tratamiento para cualquiera de estas enfermedades debe ser administrado por un profesional médico.

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Escrito por shannon campbell | Traducido por vanesa sedeño