Causas de la intolerancia a la lactosa y el reflujo

La Intolerancia a la lactosa y el reflujo gastroesofágico, son complicaciones digestivas relacionadas. Si eres intolerante a la lactosa, entonces no puedes digerir la lactosa, que es el azúcar de la leche. El consumo de productos lácteos causan hinchazón, gases y síntomas digestivos muy incomodos. El reflujo ácido del estómago hacia el esófago, causa la acidez estomacal. Es posible tener ambas condiciones, las causas de cada uno son distintos y una no le predisponen a la otra.

Envejecer


El envejecimiento es una causa común de intolerancia a la lactosa.

El envejecimiento es una causa común de intolerancia a la lactosa. Para digerir la lactosa, es necesario hacer una enzima llamada lactasa, explican los doctores Reginald Garrett y Charles Grisham en su libro "Bioquímica." Casi todos los bebés y niños crean mucha lactasa, ya que se necesita para digerir la leche materna. Sin embargo a medida que envejecemos, la producción de lactasa termina. Y se puede perder la capacidad de digerir la leche.

Efermedad


Es posible llegar a ser intolerante a la lactosa, ya sea temporal o permanente, si contraes una enfermedad que daña el intestino.

Es posible llegar a ser intolerante a la lactosa, ya sea temporal o permanente, si contraes una enfermedad que daña el intestino. El intestino delgado es donde normalmente se produce lactasa y digiere la lactosa. Como resultado, las enfermedades que inflaman e irritan el intestino delgado tienen el potencial de interferir con la producción de lactasa y pueden conducir a la intolerancia a la lactosa.

Embarazo


Como resultado, muchas mujeres que normalmente no tienen reflujo lo pueden desarrollar de forma temporal durante el embarazo.

El reflujo resulta de todo lo que debilita el esfínter esofágico, un grupo de músculos que normalmente ayuda a mantener el ácido del estómago y que limita al estómago. Una causa muy común de debilitamiento del esfínter es el embarazo. Esto se debe a que las hormonas del embarazo aflojan los ligamentos y reducen el tono muscular en ciertos músculos de todo el cuerpo. Como resultado, muchas mujeres que normalmente no tienen reflujo lo pueden desarrollar de forma temporal durante el embarazo.

Obesidad


Además, la obesidad aumenta el riesgo de diabetes, que es otro factor de riesgo para el reflujo.

El exceso de grasa ejerce presión significativa en tu cuerpo. La grasa corporal hace a los músculos formas anormales, debilitándose con el tiempo. Uno de los efectos de la obesidad es el reflujo causado por el exceso de grasa en la garganta y el abdomen, afectando al esófago y estómago. Además, la obesidad aumenta el riesgo de diabetes, que es otro factor de riesgo para el reflujo.

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Escrito por kirstin hendrickson | Traducido por sofia semo