Las causas y efectos de darle una tarjeta de crédito a un adolescente

Los días cuando los jóvenes de 18 años podían tener una tarjeta de crédito se han ido. Debido a la Credit Card Act (Ley de la Tarjeta de Crédito) del 2009, los padres tienen que ser codeudores de tarjetas para cualquier niño de menos de 21 años. Ser un codeudor es una responsabilidad conjunta para la deuda, y ningún padre debería darle a un adolescente acceso a una tarjeta de crédito sin un poco de guía y educación. Sin embargo, incluso después de equipar a sus hijos con un conocimiento de finanzas personales, los padres tienen que monitorear el uso del crédito del joven para evitar daños al futuro financiero de ellos mismos y de sus hijos.

Ganar educación y responsabilidad

Tienes que darle a tu hijo el conocimiento que necesita para usar una tarjeta de crédito antes de que use una. Es esencial enseñarles a los adolescentes sobre las finanzas tempranamente. Sin embargo, según Tim Chen, director general del popular sitio web de finanzas Nerd Wallet, puedes decirle a un adolescente una y otra vez que use la tarjeta de crédito responsablemente, pero el consejo no será efectivo a no ser que le muestres ejemplos concretos de comportamiento responsable. Tienes que discutir cómo funcionan las tarjetas de crédito y hacerle ver a tu hijo cómo usas la tuya responsablemente. También le puedes enseñar sobre las tasas de interés, las líneas de crédito y los efectos de incurrir en grandes deudas antes de darle su propia tarjeta. Una vez le expliques cómo usar su tarjeta de crédito, el dársela le ayudará a comprender a cómo usarla responsablemente, así como para empezar a construir una buena historia de crédito. Al aprender la importancia de monitorear los gastos, presupuestar el dinero y pagar una factura a tiempo, tu hijo adolescente podrá aprender un comportamiento responsable en conexión con sus compras.

Conveniencia y seguridad

Aunque el efectivo no siempre está disponible, una tarjeta de crédito en la billetera de tu hijo adolescente le da un acceso más rápido a los fondos cuando necesite dinero para cosas como comida, combustible o suministros para la escuela. Una tarjeta de crédito también puede ser útil en una situación de emergencia, como si necesita comprar un nuevo neumático para el auto o pagar una multa. Con una tarjeta de crédito, los estudiantes universitarios que viven en dormitorios o los estudiantes que se hospedan tendrán una fuente de dinero sin tener que preocuparse de perder efectivo al ser descuidado o por robo. Si tu hijo pierde su tarjeta de crédito, puede notificarle prontamente a la empresa y eliminar su responsabilidad por cargos fraudulentos.

Gastos excesivos

Un efecto posible de proporcionarle a tu hijo adolescente una tarjeta de crédito es el potencial de grandes deudas. Usar una tarjeta a cambio de artículos o servicios puede ser demasiada tentación para algunos jóvenes. También, gastar dinero por Internet es rápido y simple con una tarjeta de crédito. Los adolescentes pueden acceder fácilmente a las tiendas en línea, las apuestas por Internet y actividades de gastos. Según Todd Mark, presidente del Consumer Credit Counseling Service, en un artículo del sitio web Connect With Kids, las compras por Internet les permiten a los jóvenes gastar excesivamente porque no se sienten "reales". Esto se debe a que pueden tomar días o semanas para que los artículos lleguen y los adolescentes pueden olvidarse de que los compraron.

Ansiedad y desesperación

Las deudas de tarjetas de crédito pueden ocasionarles una ansiedad severa a los jóvenes. Aunque hacer las compras puede tener un pequeño impacto psicológico en los adolescentes, aquellos que tienen que pagar las facturas mensuales conectadas a sus tarjetas pueden experimentar sentimientos negativos. Un reporte del 2008 por Sallie Mae en "How Undergraduate Students Use Credit Cards", discute una encuesta de estudiantes en la cual el 45 por ciento afirmó que pagar las facturas de la tarjeta de crédito les da un sentimiento de ansiedad extrema. En situaciones extremas, los adolescentes pueden hacer cosas que normalmente no harían por desesperación. Por ejemplo, en un artículo de mayo del 2010 del sitio web Daily Finance, New York Bankruptcy Court Judge, Honorable John C. Ninfo, discute dos artículos centrados en educar a los adolescentes sobre la deuda: un artículo se trata sobre un adolescente universitario que se suicidó después de encontrarse demasiado endeudado, mientras que el otro detalla cómo un adolescente robó un banco después de llegar a más de US$7.500 en deudas por apostar en línea.

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Escrito por cynthia measom | Traducido por ana maría guevara