Causas de dolor en el tobillo por correr

Según el sitio web Sports Injury Bulletin, el tobillo, la rodilla y la cadera ofrecen casi todas las fuerzas de propulsión durante la carrera. Claramente, una articulación del tobillo sana y funcional es importante para correr, pero el tobillo es un sitio común de dolor y de lesiones relacionadas con este deporte. Algunas de las causas más comunes de dolor en el tobillo al correr incluyen esguinces de inversión, tendinitis de Aquiles y ampollas por fricción excesiva.

Esguince de inversión

De acuerdo con el sitio web Sports Injury Clinic, un tobillo torcido o trenzado es una causa común de dolor, y el esguince de tobillo más común es el de inversión. Esta lesión se presenta con frecuencia en los corredores, especialmente los de pista, implica un giro hacia adentro rápido y contundente del tobillo que daña los ligamentos en el borde exterior de la articulación. El ligamento más comúnmente lesionado en estos casos es el ligamento talofibular anterior, que conecta el astrágalo o hueso del tobillo con el peroné. Como a todas las torceduras, a los esguinces de inversión se les asigna un grado (de primero a tercero) para indicar su gravedad. Los esguinces de grado tres son las más graves, e implican un desgarro o ruptura completa del ligamento. Los esguinces Inversión también pueden implicar daños en los tendones cercanos, los huesos y otros tejidos de las articulaciones, por lo que una persona que sufre esta lesión debe buscar el tratamiento de un profesional calificado. Un especialista en el cuidado de la salud dedicado a la medicina deportiva será capaz de diagnosticar con eficacia y tratar los esguinces por inversión.

Tendinitis de Aquiles

Según la American Association of Orthopaedic Surgeons (AAOS), los corredores experimentan con frecuencia la tendinitis de Aquiles. El sitiio web The Achilles Tendon dice que el tendón de Aquiles es un tejido fibroso que conecta el hueso calcáneo con los músculos de la pantorrilla. Aunque este es el tendón más grueso y fuerte del cuerpo, es vulnerable a las lesiones por uso excesivo, desalineación, calzado inadecuado, efectos secundarios de los medicamentos y accidentes. A menudo, varias causas pueden contribuir a la tendinitis de Aquiles en los corredores. Estos pueden notar el inicio del dolor posterior en el tobillo lentamente con el tiempo, junto con un aumento correspondiente en el espesor del tendón de Aquiles y la piel que se vuelve roja e hinchada. El tratamiento para la tendinitis de Aquiles implica modificación de la actividad, incluyendo descanso o actividades de entrenamiento cruzado como la natación. Los ejercicios de estiramiento pueden ser útiles, así como las terapias manuales como la movilización de tejidos blandos asistida por instrumentos. Correr con calzados que sean planos, amplios y flexibles también puede ayudar a aliviar el dolor asociado con la tendinitis de Aquiles.

Ampollas

El sitio web Sports Injury Clinic dice que las ampollas son causadas por la fricción de los zapatos o la ropa que roza repetidamente contra la piel. A medida que la capa externa de la piel se separa de las capas inferiores, el fluido linfático comienza a llenar el espacio vacío entre las dos. Las ampollas se producen con frecuencia en los corredores que llevan zapatos nuevos y en los atletas que participan en eventos de larga distancia, tales como maratones, ultramaratones y carreras de aventura. Las ampollas, aunque suelen ser pequeñas, pueden ser debilitantes y forzar la suspensión de un esfuerzo atlético. Afortunadamente, se pueden evitar tomando las precauciones adecuadas antes y durante la actividad. Para evitar esta molestia, un corredor debe asegurarse de que sus zapatos le queden bien, aplicar cinta o productos de segunda piel a las áreas potencialmente problemáticas, sobre todo el talón y el tobillo, mantener los pies lo más secos posible (con polvo, si es necesario) y cambiar los calcetines regularmente durante la actividad.

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Escrito por martin hughes | Traducido por mar bradshaw