Causas del síndrome de las piernas inquietas después del ejercicio

Help Guide, una fuente de información sobre salud sin fines de lucro, informa que 1 de cada 10 personas padece del síndrome de las piernas inquietas (RLS por su sigla en inglés) y, aún hoy, gran parte de la comunidad médica no recibe educación sobre este trastorno neurológico grave. El ejercicio a menudo se recomienda como un método para aliviar los síntomas del RLS, pero en algunos casos los agrava. Los expertos explican que esto puede ser cierto por varias razones.

Descripción

El National Institute of Neurological Disorders and Stroke, una agencia de los National Institutes of Health, define al síndrome de las piernas inquietas como un trastorno neurológico. Los pacientes describen lo que experimentan en las piernas como presión, hormigueo, picazón o sensación desagradable. Estas sensaciones pueden variar de molestas a debilitantes. El movimiento proporciona alivio, pero a menudo sólo por unos pocos segundos. Por lo general, la afección se agrava por la noche e interfiere con el sueño reparador.

Relajación

Los síntomas del RLS tienden a desaparecer con el movimiento y regresan durante la relajación. Las personas con el síndrome de las piernas inquietas tienen sensaciones desagradables que desaparecen durante las sesiones de ejercicio y regresan al terminar la actividad. Puede parecer que los síntomas regresan con mayor intensidad, pero en realidad este efecto es el resultado de la comparación con su ausencia. Además, las personas tienden a estar menos activas después del ejercicio mientras descansan y el nivel reducido de actividad muscular agrava los síntomas.

Momento del día

El síndrome de las piernas inquietas es más intenso por la noche y a menudo no se experimentan síntomas por la mañana. Quienes hacen ejercicio a últimas horas de la tarde o por la noche pueden coincidir con el umbral de actividad de los síntomas. El síndrome de las piernas inquietas parece comenzar después del ejercicio, pero en realidad estas sensaciones también podrían haberse manifestado sin que se hubieran ejercitado.

Niveles de dopamina

La comunidad médica aún desconoce las causas del síndrome de las piernas inquietas, pero la evidencia señala niveles reducidos del neurotransmisor dopamina. Aunque el ejercicio puede aumentar los niveles de dopamina, lo que hace que el ejercicio sea una terapia efectiva para el síndrome de las piernas inquietas, la actividad muy intensa puede tener el efecto contrario. Run With It, un sitio web sobre bienestar, informa que el entrenamiento excesivo disminuye la dopamina en el cuerpo, lo que contribuye a las alteraciones del sueño. Esto también agrava los síntomas del RLS.

Tratamiento

El ejercicio moderado y regular es un tratamiento importante para el RLS. Si el ejercicio agrava los síntomas, trata de reducir la intensidad del entrenamiento para saber si esto está relacionado con un esfuerzo excesivo. Si esto no ayuda, quizás lo mejor sea entrenar por la mañana o mantenerte activo después del ejercicio. La cafeína, el tabaco y el alcohol han demostrado contribuir al desarrollo de los síntomas del RLS así que reducirlos o eliminarlos podría ser útil. Consulta a tu médico sobre los cambios dietarios para corregir las deficiencias de hierro, ácido fólico o magnesio.

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Escrito por andy humphrey | Traducido por valeria d'ambrosio