Causas del dolor en la articulación del pulgar

El dolor en las articulaciones del pulgar vuelve incómodas muchas tareas cotidianas. Entre las causas de este dolor se encuentran varias lesiones y padecimientos que afectan los huesos y el tejido blando. El dolor puede ocurrir inmediatamente después del traumatismo en el pulgar, o puede sobrevenir de forma más gradual. Debido a que el dolor articulatorio puede deberse a padecimientos médicos graves como una infección, consulta a tu médico para determinar la causa de tu dolor.

Artritis

La artritis es una causa frecuente de dolor articulatorio en el pulgar. De acuerdo con un estudio publicado en la revista "Reumathology (Reumatología)", la primera y segunda articulaciones del pulgar son las articulaciones de la mano más comúnmente afectadas por osteoartritis. El cartílago proporciona un acolchado de tejido blando entre los huesos en las articulaciones del pulgar. La osteoartritis hace que el cartílago se desgaste. Eventualmente, los huesos se rozan entre sí, provocando dolor en la articulación del pulgar. La artritis reumatoide es otro padecimiento que afecta las articulaciones del pulgar. Está enfermedad hace que tu cuerpo ataque por error a tus articulaciones sanas, desgastando el tejido blando. El dolor articulatorio causado por artritis del pulgar empeora gradualmente. Las actividades motoras finas, como escribir, y las tareas de pinza, como tomar un plato de comida, causan un dolor articulatorio agudo. Conforme el padecimiento empeora, puedes sentir un dolor en las articulaciones del pulgar en reposo.

Lesión en el hueso

Las fracturas en los huesos del pulgar también pueden provocar dolor. La fractura más común relacionada con la articulación del pulgar se llama la fractura de Bennett. Esta lesión afecta la articulación del pulgar aproximadamente a una pulgada de la muñeca. Además del dolor, también puedes tener hinchazón y moretones alrededor de la articulación. Las fracturas en las articulaciones del pulgar ocurren comúnmente por caídas con la mano abierta, actividades deportivas o traumatismo en el pulgar. El dolor es agudo, y aumenta cuando tratas de usar el pulgar. Las fracturas de pulgar pueden ser graves. Las fracturas en el extremo de un hueso pueden limitar tu capacidad de mover la articulación. Puedes requerir cirugía para estabilizar el hueso y mantenerlo en la posición correcta conforme sana.

Lesión de tendón

Los tendones conectan los músculos con los huesos en tu pulgar. Los tendones se unen cerca de las articulaciones para doblar y estirar la punta y la base del pulgar, y para mover la base de lado a lado. Cuando estos tendones se estiran o esfuerzan en exceso, comúnmente provocan dolor. La inflamación provoca que el tendón se hinche, aumentando la fricción y el dolor al mover el pulgar. El traumatismo y el estiramiento en exceso pueden provocar que el tendón se desgarre. Estas lesiones comúnmente afectan los tendones que doblan y estiran la punta del pulgar, provocando dolor en la articulación más cercana a dicha punta. Si tu tendón está completamente desgarrado, el dolor disminuye después de la lesión inicial. Posteriormente, notarás que no puedes doblar o estirar la articulación, dependiendo de cuál tendón esté desgarrado. Si sientes dolor en la articulación de tu pulgar y no lo puedes mover, busca atención médica inmediatamente porque los tendones desgarrados por lo general requieren cirugía.

Lesión de ligamento

Los ligamentos unen a los huesos entre sí, manteniendo estables las articulaciones. El traumatismo o el estiramiento en exceso puede dañar los ligamentos del pulgar. Dos ligamentos principales dan soporte a la base del pulgar, el colateral ulnar y el colateral radial. El colateral ulnar es el que se lesiona más comúnmente. Esta lesión a menudo es llamada "pulgar de esquiador" porque dicha lesión es común entre los esquiadores: el pulgar es forzado hacia atrás de la mano conforme la mano del esquiador se apoya en el bastón o en el suelo. Las lesiones de ligamento comúnmente provocan un dolor agudo en la articulación donde el pulgar se une con la mano. El dolor aumenta con actividades que requieren prensión. Aunque los ligamentos lesionados por estiramiento a menudo sanan con una férula y reposo, muchos desgarres pueden requerir cirugía.

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Escrito por aubrey bailey | Traducido por alejandro cardiel