Las causas de los calambres isquiotibiales

Escrito por lori newell | Traducido por verónica sánchez fang
El entrenamiento intenso puede causar fatiga y calambres en las corvas.

Los tendones de la corva son un grupo muscular situado en la parte posterior de cada parte superior del muslo. Es común experimentar isquiotibiales tensos o acalambrados, que pueden ocurrir por varias razones. Al tratar con los calambres isquiotibiales, toma medidas para evitar que vuelvan a ocurrir. Antes de intentar cualquier nuevo ejercicio o tratamiento, habla con tu médico y haz que tu condición sea diagnosticada correctamente.

Fatiga muscular

Los calambres en los músculos isquiotibiales son comunes entre las personas que no tienen buena condición física y las que participan en deportes intensos de temporada, informa la American Academy of Orthopaedic Surgeons. Durante los entrenamientos intensos de ejercicio, los músculos isquiotibiales se fatigan y acalambran debido a que los músculos no reciben suficiente oxígeno. Cuando les falta oxígeno, los músculos isquiotibiales se contraen y se produce un espasmo involuntario. Estirarse a fondo, y luego comenzar lentamente y poco a poco a trabajar a un nivel más intenso de ejercicio, puede ayudar a evitar este tipo de calambres.

Rigidez muscular

Cuando los músculos isquiotibiales son demasiado rígidos, pueden empezar a contraerse y producir un espasmo. Las personas que llevan una vida sedentaria pueden encontrar que sus músculos isquiotibiales se sienten tensos o duros. Los calambres en los músculos isquiotibiales debido a la tensión muscular pueden suceder cuando estás activo, sentado o acostado. Un programa diario de estiramiento general o un programa orientado a la práctica deportiva a menudo puede ayudar a prevenir calambres en los músculos isquiotibiales. Es igualmente importante calentar adecuadamente antes y enfriarse después de cualquier actividad.

Calor y humedad

Hacer ejercicio en condiciones de calor y humedad puede dar lugar a calambres isquiotibiales. Cuando el cuerpo pierde demasiado líquido a través de la sudoración excesiva, también se puede desarrollar un desequilibrio electrolítico. Las sustancias como el calcio, potasio y otros son necesarios para ayudar a tus músculos a contraerse adecuadamente. Si tu cuerpo se encuentra bajo en cualquiera de estas sustancias, ya sea a través de una dieta pobre o deshidratación, los músculos pueden involuntariamente contraerse y producir espasmos. Beber suficiente agua y comer de forma saludable antes y después del ejercicio puede ayudar a resolver este tipo de calambres.

Condiciones médicas

Las personas con problemas de salud que interfieren con el sistema muscular y nervioso del cuerpo a menudo pueden tener estos calambres. Una lesión de disco en la espalda que comprime los nervios, por ejemplo, puede hacer que los músculos de las piernas sean rígidos y producir espasmos. Ciertas condiciones médicas, tales como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y parálisis cerebral, pueden hacer que tus músculos de las piernas se pongan rígidos y tengan tendencia a los calambres. Además, MedlinePlus indica que las enfermedades que afectan tus niveles de potasio o calcio, también pueden contribuir a este síntoma. Estos incluyen enfermedades de la tiroides, problemas renales y el alcoholismo. El embarazo también puede estresar el cuerpo y provocar calambres isquiotibiales. Habla sobre los calambres inexplicables que no se puedan resolver con el estiramiento o mejoras en la dieta con tu médico.