Las causas de los calambres isquiotibiales

Los tendones de la corva son un grupo muscular situado en la parte posterior de cada parte superior del muslo. Es común experimentar isquiotibiales tensos o acalambrados, que pueden ocurrir por varias razones. Al tratar con los calambres isquiotibiales, toma medidas para evitar que vuelvan a ocurrir. Antes de intentar cualquier nuevo ejercicio o tratamiento, habla con tu médico y haz que tu condición sea diagnosticada correctamente.

Fatiga muscular

Los calambres en los músculos isquiotibiales son comunes entre las personas que no tienen buena condición física y las que participan en deportes intensos de temporada, informa la American Academy of Orthopaedic Surgeons. Durante los entrenamientos intensos de ejercicio, los músculos isquiotibiales se fatigan y acalambran debido a que los músculos no reciben suficiente oxígeno. Cuando les falta oxígeno, los músculos isquiotibiales se contraen y se produce un espasmo involuntario. Estirarse a fondo, y luego comenzar lentamente y poco a poco a trabajar a un nivel más intenso de ejercicio, puede ayudar a evitar este tipo de calambres.

Rigidez muscular

Cuando los músculos isquiotibiales son demasiado rígidos, pueden empezar a contraerse y producir un espasmo. Las personas que llevan una vida sedentaria pueden encontrar que sus músculos isquiotibiales se sienten tensos o duros. Los calambres en los músculos isquiotibiales debido a la tensión muscular pueden suceder cuando estás activo, sentado o acostado. Un programa diario de estiramiento general o un programa orientado a la práctica deportiva a menudo puede ayudar a prevenir calambres en los músculos isquiotibiales. Es igualmente importante calentar adecuadamente antes y enfriarse después de cualquier actividad.

Calor y humedad

Hacer ejercicio en condiciones de calor y humedad puede dar lugar a calambres isquiotibiales. Cuando el cuerpo pierde demasiado líquido a través de la sudoración excesiva, también se puede desarrollar un desequilibrio electrolítico. Las sustancias como el calcio, potasio y otros son necesarios para ayudar a tus músculos a contraerse adecuadamente. Si tu cuerpo se encuentra bajo en cualquiera de estas sustancias, ya sea a través de una dieta pobre o deshidratación, los músculos pueden involuntariamente contraerse y producir espasmos. Beber suficiente agua y comer de forma saludable antes y después del ejercicio puede ayudar a resolver este tipo de calambres.

Condiciones médicas

Las personas con problemas de salud que interfieren con el sistema muscular y nervioso del cuerpo a menudo pueden tener estos calambres. Una lesión de disco en la espalda que comprime los nervios, por ejemplo, puede hacer que los músculos de las piernas sean rígidos y producir espasmos. Ciertas condiciones médicas, tales como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y parálisis cerebral, pueden hacer que tus músculos de las piernas se pongan rígidos y tengan tendencia a los calambres. Además, MedlinePlus indica que las enfermedades que afectan tus niveles de potasio o calcio, también pueden contribuir a este síntoma. Estos incluyen enfermedades de la tiroides, problemas renales y el alcoholismo. El embarazo también puede estresar el cuerpo y provocar calambres isquiotibiales. Habla sobre los calambres inexplicables que no se puedan resolver con el estiramiento o mejoras en la dieta con tu médico.

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Escrito por lori newell | Traducido por verónica sánchez fang