¿Qué causa los ligamentos sueltos en niñas adolescentes?

Los ligamentos sueltos, llamados más propiamente laxitud ligamentosa, describen los ligamentos que tienen demasiada "elasticidad" como para proporcionar el apoyo adecuado a las articulaciones. Como resultado, la articulación se afloja, o se vuelve hipermovil, y puede moverse más allá de su rango normal de movimiento. La hiperlaxitud articular aumenta el riesgo de lesiones y puede ser un síntoma de una enfermedad más grave. Las adolescentes pueden ser más susceptibles a la laxitud del ligamento debido a las influencias hormonales y a la anatomía femenina.

Hiperlaxitud articular

La hiperlaxitud articular y los ligamentos sueltos van de la mano. Todas las articulaciones se apoyan en los músculos, tendones y ligamentos, que evitan que la articulación se disloque. Los ligamentos fuertes y tirantes previenen las lesiones como los esguinces, que ocurren cuando las estructuras de soporte se extienden en exceso. La hiperlaxitud articular es relativamente común en los niños, aunque por lo general disminuye con la edad. En algunas personas, sin embargo, las articulaciones siguen siendo hipermóviles debido a los ligamentos débiles, pudiendo causar dolor y aumentando el riesgo de lesiones. Los antecedentes familiares de hiperlaxitud articular son una característica común de este problema, y las niñas tienden a ser más propensas a padecer esta condición que los niños de la misma edad, de acuerdo con MyClevelandClinic.org.

Displasia de cadera

La cadera es una articulación de bola y cavidad. La parte superior del hueso del muslo, llamado la cabeza femoral, es la bola. Se encaja en una cavidad en el hueso de la pelvis llamada acetábulo. La displasia de cadera es una condición en la que la cabeza femoral puede deslizarse dentro y fuera de la cuenca, ya sea parcial o totalmente. Una cavidad de la cadera que es demasiado superficial o ligamentos demasiado flojos pueden causar esta condición. Si la displasia es leve, los niños no la desarrollarán hasta que están en la adolescencia o incluso más tarde. Las niñas tienen una mayor tendencia a desarrollar displasia de cadera porque sus ligamentos tienden a ser más débiles que los de los niños, de acuerdo con el Boston Children’s Hospital. La displasia de cadera a menudo se da en familias, lo que indica una tendencia genética, y es más común en los bebés primogénitos y los bebés nacidos de pies o en posición de nalgas.

Lesiones en la rodilla

Las adolescentes tienen una mayor tendencia a ciertos tipos de lesiones de rodilla que los varones de la misma edad, según un artículo de enero de 2012 en "SportsMD." El problema radica en la estructura anatómica de la pelvis femenina, que es menos profunda, más amplia y más circular de la pelvis masculina. Como resultado, las niñas tienen una inclinación hacia adelante de la pelvis y las articulaciones de cadera tienden a estar orientadas hacia delante, en comparación con los varones. La combinación de una inclinación pélvica hacia delante y articulaciones de cadera hacia el frente cambia el ángulo del fémur a la tibia, o espinilla. Las niñas tienden a tener músculos más pequeños y más débiles en la cadera y el muslo que los niños. El músculo más débil puede aumentar la tensión en los ligamentos de la rodilla.

Hormonas


Las lesiones del ligamento cruzado anterior son más probables durante el noveno al 14 día del ciclo menstrual de la mujer.

Las adolescentes correr mayor riesgo de padecer lesiones de rodilla en función de dónde se encuentran en su ciclo menstrual, según un artículo publicado en septiembre de 2008 en el "Journal of Athletic Training." Las lesiones del ligamento cruzado anterior, uno de los ligamentos de apoyo en la rodilla, son más probables durante el noveno al 14 día del ciclo menstrual de la mujer. Las razones para estas lesiones de rodilla no están del todo claras, pero estas lesiones pueden estar relacionadas con cambios hormonales durante el ciclo menstrual. El estradiol aumenta durante la fase antes de la ovulación, y podría relacionarse con la laxitud del ligamento. Los niveles de estradiol también pueden afectar la fuerza de las contracciones musculares o aumentar la rigidez articular, lo cual también podría aumentar el riesgo de una lesión en el ligamento cruzado anterior.

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Escrito por beth greenwood | Traducido por maría florencia lavorato