¿Qué causa calambres de piernas en los niños?

Ya sea que lo llames calambre, charley horse o un dolor en aumento, una contracción repentina incontrolable del músculo, sin importar su nombre, se traduce en una sorpresa dolorosa. El sitio web The Nemours Foundation Kids Health indica que del 25 al 40 por ciento de los niños promedio en desarrollo experimentan la incomodidad asociada con los calambres, particularmente durante los períodos de crecimiento rápido. Aunque las causas de los calambres de piernas no se entienden por completo, entender los factores que contribuyen a causarlos puede ayudar a prevenirlos. Debes consultar con un médico respecto a los calambres recurrentes que interfieran con el sueño o funcionamiento.

Exceso de ejercicio

Las actividades de bastante intensidad como correr y saltar, o actividades que son nuevas para un niño o no son realizadas con frecuencia, tienen el potencial de provocar un calambre. Las fibras de los músculos crean ácido láctico como un desperdicio seguido de la actividad y pueden ocurrir desgarres microscópicos cuando las fibras de los músculos se estresan. Estos factores contribuyen a una respuesta inflamatoria. El estiramiento adecuado antes de realizar actividades junto con la relajación correcta pueden disminuir estos efectos.

Deshidratación

Aproximadamente el 60 por ciento del cuerpo humano está compuesto de agua, de acuerdo a U.S Geological Survey. El agua en la sangre y los órganos ayuda a transportar los minerales que facilitan las funciones corporales y ayuda en la eliminación de los desperdicios. Mantener un nivel adecuado de hidratación es esencial para controlar la temperatura del cuerpo. El sudor excesivo puede resultar en desequilibrio de electrolitos y en la alteración de la temperatura del cuerpo, conduciendo a unas respuestas anormales de los músculos. Por lo tanto, es importante beber bastantes fluidos, particularmente durante las actividades y en el clima cálido.

Desequilibrio de electrolitos

El calcio, magnesio, potasio y sodio son activos al enviar mensajes a través del cuerpo y al asistir con la función celular. Si estos electrolitos están desequilibrados o hay deficiencia debido a la mala nutrición del niño u otros problemas de salud, las señales se interrumpen y se desarrollan los calambres de piernas. Una dieta equilibrada con el consumo adecuado de agua ayudarán a mantener los electrolitos a los niveles adecuados.

Crecimiento rápido

Un estudio canadiense de la University of Calgary y el Alberta Children's Hospital encontró un aumento en la incidencia de calambres de los músculos de las piernas en los niños de 12 años de edad con una máxima incidencia entre los 16 y 18 años. Estos son momentos cuando los huesos crecen y se altera el alineamiento de los huesos, requiriendo que los músculos crezcan, se estiren y se acomoden a los cambios corporales. Esto puede resultar en respuestas anormales, ya que las nuevas fuerzas actúan sobre las fibras musculares.

Alineamiento del pie y la pierna

Un niño con pies planos u otros desórdenes estructurales de las piernas puede experimentar calambres debido al desequilibrio en la carga de trabajo puesta sobre los músculos de las piernas. El estiramiento suave, el fortalecimiento y el uso de aparatos ortopédicos pueden facilitar la mejor alineación, disminuyendo el estrés sobre los músculos y las articulaciones.

Otros factores

En algunos casos, los problemas médicos como la anemia, diabetes, hipoglucemia, tiroides u otros desórdenes endocrinos tienen los calambres como un síntoma. Algunas medicaciones también contribuyen con los calambres de piernas. Esto es generalmente debido al efecto que la enfermedad o la medicina tienen sobre el agua del cuerpo y el equilibrio de electrolitos.

Más galerías de fotos



Escrito por stephenie labandz | Traducido por alejandra rojas