¿Qué causa la atrofia muscular de la pierna?

La atrofia muscular es una pérdida de tejido muscular por desuso, enfermedad o lesión. Una disminución en la actividad física puede conducir a la pérdida de músculo en tan sólo 72 horas. La atrofia puede ocurrir más repentinamente con una enfermedad o lesión en músculos o nervios; los músculos de las piernas son los primeros en debilitarse. Aún después de la pérdida de músculo, la atrofia de las piernas puede revertirse con actividad actividad física.

¿Qué causa la atrofia de los músculos de la pierna?

La razón más común para la atrofia en las piernas es el desuso. La falta de actividad por cualquier razón: enfermedad, lesión, trabajo de escritorio sentado o estilo de vida sedentario pueden conducir a la pérdida de músculo de la pierna. El alcoholismo y la malnutrición también pueden inhibir el crecimiento muscular y hacer que el cuerpo utilice las proteínas del músculo para obtener energía. La pérdida muscular también se presenta como parte del proceso natural de envejecimiento. Una causa menos común de atrofia de los músculos de la pierna es una lesión o enfermedad que afecta a los nervios que conectan los músculos. La esclerosis lateral amiotrófica, el síndrome de Guillain-Barre, la neuropatía y la poliomielitis son ejemplos de una enfermedad nerviosa.

Impacto de la atrofia muscular de pierna

A medida que los músculos de las piernas se desgastan se encuentran cada vez más dificultades para caminar o mantenerse de pie durante períodos prolongados. La rodilla, la cadera y el tobillo están en mayor riesgo de lesión o dolor cuando el soporte muscular necesario para mantenerlos en su lugar se debilita. Estéticamente, es posible que observe cómo la piel comienza a ceder en las piernas ya que se extiende para apoyar al músculo colgante.

Aumento de actividad física para prevenir y tratar la pérdida muscular

El aumento de la actividad física es clave para prevenir y tratar la atrofia muscular. El American College of Sports Medicine recomienda 150 minutos de actividad aeróbica a la semana, además de al menos dos sesiones de entrenamiento de fuerza semanales. Enfócate en actividades aeróbicas que utilicen las piernas, como caminar, correr, andar en bicicleta, entrenamiento elíptico o subir escaleras. Los ejercicios de fuerza que se centran en los cuádriceps, los isquiotibiales y los músculos de la pantorrilla desarrollan masa muscular en las piernas.

Tratamiento médico de la atrofia

Si la atrofia fue causada por enfermedad o lesión, consulta a tu médico para recibir tratamiento. La terapia física diseñada para adaptarse a tu problema específico ayudará a reconstruir el músculo perdido sin agravar tu condición. En el caso de daño a los nervios o enfermedad, tendrá que restablecerse la función muscular rehabilitando la conexión entre el nervio y el músculo. En algunos casos la cirugía puede ser necesaria para poder iniciar el proceso de reconstrucción.

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Escrito por erin zeggert | Traducido por sergio mendoza