¿El cardio suprime tu apetito?

El entrenamiento cardiovascular vigoroso quema calorías y grasa, pero la investigación indica que también puede suprimir el apetito. El ejercicio aeróbico, como trotar, libera hormonas en el torrente sanguíneo que frenan el apetito, mucho más que el ejercicio anaeróbico, como el levantamiento de pesas. Se necesita más investigación acerca del tema, pero el ejercicio cardiovascular puede tener mucho más impacto en el control de peso que sólo quemar calorías. Consulta con tu médico acerca de qué tipo de ejercicios cardiovasculares son los más apropiados para tu condición física.

Regulación del apetito

Existen varias hormonas que participan en la regulación del apetito, pero las principales son la grelina y el péptido YY, de acuerdo con el libro "Biochemical Pathways". La grelina fue descubierta por científicos japoneses en la década de 1990 y es la única hormona conocida para estimular directamente el apetito. La grelina se presenta en dos formas, acilada y no acilada. Sólo la forma acilada puede cruzar la barrera hematoencefálica y afectar el centro del apetito en el cerebro. Por el contrario, el péptido YY fue descubierto a mediados de los años 1980 y se conoce que suprime el apetito.

Ejercicios aeróbicos versus anaeróbicos


Correr forma parte de los ejercicios areóbicos en un primer momento, pero a mayor intensidad puede requerir energía anaeróbica.

El ejercicio aeróbico y anaeróbico se refiere a la presencia y ausencia de oxígeno, respectivamente. En reposo y con la mayoría de los ejercicios cardiovasculares, estás en un estado aeróbico, lo que significa que tus células musculares obtienen su energía mediante el uso de oxígeno para el metabolismo, de acuerdo con el libro "Human Physiology: An Integrated Approach". En condiciones anaeróbicas, que se producen con el ejercicio de alta intensidad, las células musculares dependen de otros compuestos para quemar. El metabolismo anaeróbico produce productos de desecho y resulta en la fatiga muscular. Un ejercicio como correr puede implicar inicialmente un metabolismo predominantemente aeróbico, pero cuanto más intensamente te ejercitas, mayor es la necesidad de la producción de energía anaeróbica. Como tal, la proporción entre el metabolismo aeróbico y anaeróbico cambia en función de tu intensidad.

Investigación

Un estudio británico publicado en la edición 2009 de la "American Journal of Physiology - Regulatory, Integrative and Comparative Physiology" encontró que el ejercicio aeróbico suprime el apetito en los hombres jóvenes, afectando hormonas específicas, como la grelina y el péptido YY. El estudio descubrió que un entrenamiento vigoroso en la cinta (treadmil) durante 60 minutos reduce los niveles de grelina y aumenta los niveles de péptido YY, mientras que 90 minutos de levantamiento de pesas sólo reduce los niveles de grelina. Por lo tanto, los investigadores concluyeron que el ejercicio aeróbico es mejor para suprimir el apetito que el ejercicio anaeróbico.

Recomendaciones

Todas las formas de ejercicio queman calorías y entrenan tus músculos, pero el ejercicio aeróbico tiene un mayor impacto sobre la reducción del apetito. Todas las formas de ejercicio cardiovasculares, como correr, andar en bicicleta y bailar, en un principio se basan en un metabolismo aeróbico, pero si realmente entrenas duro, puedes forzar a tu cuerpo de un modo anaeróbico, lo cual no es tan eficaz para la supresión de apetito.

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Escrito por sirah dubois | Traducido por maría florencia lavorato