El cáncer de pulmón y la bronquitis del fumador

El consumo de tabaco es la principal causa evitable de muerte en los Estados Unidos. De acuerdo con el U.S. Surgeon General’s Report, los fumadores tienen un mayor riesgo de cáncer de riñón, páncreas, vejiga, cuello uterino, boca, garganta, esófago, estómago y pulmones. El tabaquismo es responsable del 85 al 90% de los cánceres de pulmón en los Estados Unidos. Sin embargo, sólo del 10 al 15% de los fumadores desarrollan cáncer de pulmón, por lo que otros factores juegan un papel importante en la génesis de esta enfermedad. Fumar es también el factor de riesgo más fuerte para la bronquitis crónica, que se caracteriza por inflamación de las vías, tos persistente y el aumento de la producción de moco.

La inflamación prepara el escenario

Los autores de una revisión de 2012 en "The Journal of Clinical Investigation" identificaron a la inflamación como el detonante de una cadena de acontecimientos que conducen a la bronquitis crónica en los fumadores. La bronquitis crónica puede sentar las bases para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que se manifiesta con engrosamiento de las vías respiratorias, obstrucción del flujo aéreo irreversible y falta de aliento. Las personas con EPOC avanzada tienen una marcada destrucción del tejido pulmonar, los pulmones sobreexpandidos y el intercambio deficiente de oxígeno. La inflamación también impulsa los procesos puestos en marcha por las muchas sustancias químicas que causa fumar cigarrillos.

Progresión

La exposición repetida al humo del cigarrillo genera respuestas de protección en las vías respiratorias y los pulmones. Aunque estas respuestas se inician a las pocas horas de la exposición al humo del cigarrillo, la bronquitis crónica generalmente se desarrolla una década o más, después de que una persona comienza a fumar. Este lapso de tiempo refleja la capacidad del cuerpo para compensar la persistente inflamación inducida por el humo. En aproximadamente un 20 a 25% de los fumadores, los mecanismos que reparan el tejido pulmonar lesionado no pueden seguir el ritmo de daño permanente. Estas personas van a desarrollar EPOC, aunque el ritmo de progresión y severidad de los síntomas varía significativamente en este grupo. La EPOC se asocia con un mayor riesgo de cáncer de pulmón.

Cáncer de pulmón

El humo del cigarrillo contiene más de 100 sustancias químicas que pueden causar o favorecer el cáncer. Dada la relación estadística entre fumar cigarrillos y el cáncer de pulmón, no hay duda de que estos productos químicos, especialmente las nitrosaminas específicas del tabaco, son los instigadores del cáncer de pulmón en los fumadores. Sin embargo, los factores genéticos desempeñan claramente un papel importante, ya sea en la protección o al hacerlos más susceptibles de padecer cáncer de pulmón. Mientras que el cáncer de pulmón se diagnostica normalmente en los fumadores mayores, algunos fumadores desarrollan cáncer de pulmón a edades más jóvenes de forma inesperada, y los fumadores con una historia familiar de cáncer de pulmón son más propensos a desarrollar la enfermedad. Por otro lado, la bronquitis crónica y la EPOC se pueden presentar en personas que nunca han fumado, y estas personas tienen un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Por último, algunas personas que nunca han fumado y que no tienen bronquitis crónica o EPOC desarrollan cáncer de pulmón. La genética del cáncer de pulmón son objeto de investigación, y algunos marcadores genéticos que pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón han sido identificados, tales como los receptores de nicotina celulares. Sin embargo, todavía no está claro cómo estos hallazgos se pueden aplicar a la prevención o el tratamiento del cáncer.

Prevención

Cualquier persona que fuma tiene un riesgo mayor de padecer bronquitis crónica y cáncer de pulmón. Entre los fumadores, algunas personas tienen un mayor riesgo de estas condiciones que otras, pero la identificación de todas las personas "en riesgo" actualmente no es posible. La bronquitis crónica parece estar determinada en gran medida por la cantidad y por el tiempo que has fumado, independientemente de tu composición genética. Por el contrario, la genética juega un papel más prominente en la susceptibilidad al cáncer de pulmón. La mejor manera de reducir el riesgo de bronquitis crónica, cáncer de pulmón y otras enfermedades pulmonares es abstenerse de fumar. Los medicamentos, como bupropion (Zyban) y la vareniclina (Chantix), la terapia de reemplazo de nicotina con parches y goma de mascar o dejar de fumar "de golpe" son enfoques probados para dejar de fumar. Consulta a tu médico para discutir tus opciones.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por vanina frickel