¿La caminata en la cinta puede tonificar mis piernas y nalgas?

La caminata es buen ejercicio que prácticamente cualquiera puede hacer. Incluso la gente con sobrepeso o los que están muy fuera de estado pueden caminar al menos un poco. Caminar ayuda a bajar de peso, mejora el estado cardiovascular y desarrolla o tonifica los músculos. La caminata en una cinta puede ser igual de buena que la caminata en exteriores, y es algo que se puede hacer todo el año sin interferencia del clima. Actualmente, todos los gimnasios, centros de salud y muchas casas poseen cintas.

Camina con normalidad

Incluso cuando recién comiences a caminar en la cinta, acomoda la máquina para que no esté chata, sino apenas inclinada; así compensarás la falta de resistencia al viento. Camina normalmente pero sujétate del pasamanos si el equilibrio es un problema. Empieza a soltarte de a poco y camina sin agarrarte, ya que los movimientos de los brazos harán que la caminata sea más normal y mejorarán los beneficios cardiovasculares. Camina lentamente hasta que te adaptes a la cinta en movimiento; luego incrementa la velocidad de forma gradual.

Cambia la inclinación

Eleva la inclinación para obtener los beneficios máximos para los músculos del muslo y los glúteos. El acto de ascender hará que esos músculos trabajen más y ayudará a mejorar la firmeza de las piernas y las nalgas. Lo más conveniente es variar la inclinación. Empieza lento con un nivel bajo y ve aumentando de a poco. Camina a la altura máxima sólo por cortos períodos de tiempo para permitir que los músculos se recuperen con una pendiente más gradual.

Varía la velocidad y el paso

Varía la velocidad para que los músculos no se adapten sólo a un ritmo. Ejercítate a un ritmo cómodo y "normal" al que puedas caminar fácilmente. Úsalo como base y cambia la intensidad de arriba a abajo a partir de ese nivel. Alarga los pasos cuando incrementes la inclinación y acórtalos cuando camines en la cinta plana. Concéntrate en la caminata para maximizar la tonificación; enfócate en los pasos en vez de una pantalla de televisión.

Camina hacia atrás

Camina hacia atrás en intervalos durante períodos cortos para emular una caminata cuesta abajo que trabaje la parte posterior de las piernas, los tendones de la corva y pantorrillas. Prueba con pasos laterales por momentos, si lo puedes hacer cómodamente, para ejercitar la parte de adentro de las piernas. No hagas el mismo entrenamiento todos los días; crea un plan que incluya caminatas largas y lentas un día, y caminatas más intensas y cortas el siguiente.

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Escrito por bob haring | Traducido por laura guilleron