Caminadoras y dolor en la cadera

Caminar o correr en una caminadora presenta al cuerpo con el estrés de un ejercicio de soporte de peso, lo que puede dar lugar a dolor en la cadera como consecuencia de la inflamación, esguinces y tendinitis. El uso excesivo de los músculos de la cadera y el dolor resultante suele ser posible aliviarlo con reposo, bolsas de hielo y el ibuprofeno. Muchas personas tienen dolor de cadera después de utilizar la caminadora ya que cambian la forma en que normalmente caminan o corren. La sobreextensión de tu paso promueve el dolor de cadera porque los músculos de la parte superior de las piernas y los glúteos están siendo de manera repetitiva y anormal estirados.

El dolor causante de las condiciones de la cadera

Las lesiones de cadera causadas directamente por entrenarte en una caminadora incluyen pinzamiento de los nervios, tensiones musculares y tendinitis. Las condiciones que el uso de una caminadora pueden exacerbar incluyen bursitis, artritis e incluso causar brotes y deformidades óseas previamente desconocidos. La colocación de una rampa en la caminadora también puede causar dolor en la cadera, ya que cuanto mayor sea la pendiente, más fuerza se ponen en las articulaciones y músculos de la cadera. Caminar a un ritmo rápido constante también puede provocar dolor.

Tendinitis de cadera

El uso excesivo de tus tendones es la razón más común detrás de los brotes de la tendinitis de la cadera, específicamente de las iliopsoas, o músculos interiores de la cadera . Como el más fuerte de todos los flexores de la cadera, el psoas ilíaco es vital para correr, caminar y las actividades de pie. El uso excesivo de este tendón es fácilmente aplicable a cualquier persona que utiliza una caminadora. La edad puede ser un factor cuando sufres de tendinitis de cadera, ya que la elasticidad del tendón disminuye en las personas a medida que envejecen. Los síntomas de la tendinitis de cadera incluyen el dolor durante el sueño, incapacidad para estar cómodo en la cama o una silla y dificultad para mover las caderas en general. Algunas personas también sienten el calor febril en el área de la cadera afectada.

La bursitis de la cadera

Las bolsas de bursa actúan como pequeños y potentes cojines entre los músculos y los huesos, evitando que el mecanismo interno de las articulaciones se rocen entre sí y produzcan fricción que pueda inhibir el movimiento. Cuando estas bolsas se inflaman, el dolor se debe a que líquido en el interior de las bolsas es insuficiente debido a un esfuerzo excesivo. El trocánter mayor, el extremo óseo de la cadera, es a menudo el sitio de la inflamación de la bursitis, ya que contiene una bolsa más grande de lo normal. La bursitis produce inicialmente un dolor agudo en la zona afectada y más tarde, este dolor puede extenderse y convertirse en un dolor muscular general.

Desgarros del labrum acetabular de la cadera

A menudo difícil diagnosticar un desgarro del labrum de la cadera que consiste en una pieza de tejido blando, elástico llamado el labrum, que cubre el borde exterior del acetábulo. Responsable de mantener el tercio anterior del pie en su lugar en la parte superior del fémur, el labrum también actúa como un estabilizador mediante la expansión de la cavidad y facilitando la flexibilidad. La actividad repetitiva del uso de la caminadora puede resultar en una rotura degenerativa del labrum. Además, los desgarros del labrum se ven a menudo antes de la aparición de la artritis. Los síntomas de esta condición incluyen dolor en la ingle, una sensación de crujido en la articulación de la cadera y la falta de movilidad total de la cadera.

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Escrito por rick rockwell | Traducido por gabriela nungaray