Cambios drásticos en el comportamiento de un niño pequeño

Un cambio repentino en el comportamiento de un niño es motivo de preocupación. Los cambios drásticos de personalidad o nuevas reacciones inexplicables a eventos normales que solían no ser un problema podría ser un indicio de problemas graves, como el abuso, la intimidación, la depresión y problemas de comportamiento.

Vigila

Los comportamientos a tener en cuenta incluyen la agresión repentina hacia personas o animales, ataques de ira y falta de respeto hacia los ancianos, las rabietas y la desobediencia constante. Tu niño puede mostrar miedo o ansiedad intensa en torno a una persona, lugar o circunstancia que no causaba esa reacción antes. El sitio web Solutions for child problems también recomienda mantener un ojo puesto cuando tu hijo se retira o sea aísla a sí mismo, hace comentarios negativos acerca de sí mismo o tiene demasiado miedo de cometer un error. La pérdida repentina de peso o aumento de peso también pueden ser signos de un problema, indica HealthyChildren.org, al igual que el comportamiento regresivo, como mojar o ensuciar la ropa después de que el control de esfínteres se ha logrado, chuparse el dedo, aferramiento excesivo o acciones de bebé.

Abuso

Los cambios drásticos en la personalidad de un niño podrían apuntar al abuso de algún tipo. Examina el cuerpo de tu hijo buscando moretones o marcas, de acuerdo con HealthyChildren.org, o cualquier lesión que no se pueda explicar. Escucha si tu hijo se queja de dolor en cualquier parte de su cuerpo. Luego comenta tus sospechas directamente con el pediatra de tu hijo. Cuanto antes el niño reciba ayuda, mejor.

Trastorno de conducta perturbadora

Las rabietas son muy comunes para los niños, pero si tu hijo de repente tiene rabietas frecuentes e intensas, podría existir un problema subyacente, según un artículo de 2007 en MSNBC.com. El artículo "Bratty or a Behavior Disorder?" indica signos de trastorno de comportamiento perturbador, que incluyen berrinches que duran hasta 20 minutos y se producen un máximo de 10 veces al día. Los niños con DBD también podrían ser físicamente agresivos y atacar a sus compañeros y adultos por igual. También son inflexiblemente desafiantes, negándose a cumplir incluso la petición más razonable. Es posible que necesites la ayuda de un terapeuta o incluso medicación para restablecer la calma de tu niño.

Depresión

Los niños pequeños pueden sufrir de depresión. El sitio web PsychCentral informa que los niños pequeños son igual de propensos a sufrir de depresión clínica en la edad adulta. Las señales de que tu pequeño está pasando por esto incluye la retirada repentina de las actividades o personas que antes le gustaban, letargo y cambios en los hábitos de sueño y alimentación. Podría llorar en exceso, ser demasiado irritable o triste, o no muestra entusiasmo por nada. También puede mostrar una opinión negativa de sí mismo y ser extremadamente sensible al fracaso o rechazo. Puede exhibir importantes retrasos en el desarrollo, tales como caminar o no expresarse. Discute tus preocupaciones con el pediatra de tu hijo inmediatamente.

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Escrito por brooke julia | Traducido por verónica sánchez fang