Cómo cambiar la forma de una prominente barriga flácida

Un vientre protuberante y flácido es mucho más que poco atractivo, puede conducir a dolor de espalda crónico y aún peor, la diabetes. El aumento de peso abdominal es causado generalmente por un mayor número de calorías que entran en el cuerpo y que no se queman. La remodelación del abdomen puede ser un reto, porque tu cuerpo no responde simplemente a la realización de ejercicios que se dirigen a la zona. Sin embargo, hay pasos que puedes tomar no sólo para aumentar la pérdida de peso en la región abdominal, sino también mejorar tu calidad de vida.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Se consciente de lo que estás poniendo en su boca. Reducir el consumo de calorías es más que tratar de mantenerse por debajo de tu meta diaria. Por ejemplo, muchas sopas enlatadas tienen una buena cantidad de calorías y están llenas de verduras, pero son extremadamente altas en sodio, que puede causar hinchazón y elevar la presión arterial. Consulta con tu dietista o simplemente sigue la pirámide de alimentos para asegurarte de que estás recibiendo la cantidad adecuada de nutrientes de cada grupo de alimentos.

  2. Limita tu consumo de azúcar y aumenta tu consumo de fibra. El cuerpo convierte los alimentos con alto contenido de azúcar en energía y espera que la uses inmediatamente. Si no, estas calorías se convierten en grasa y se almacenan por lo general en la región abdominal. La fibra no sólo ayuda a sentirte llena, elimina toxinas y mejora la regulación del azúcar en la sangre. La Asociación Dietética Americana recomienda que las mujeres consuman 25 gramos y los hombres 38 g.

  3. Realiza tanto ejercicios aeróbicos como no aeróbicos durante un mínimo de 45 minutos, al menos, cinco días a la semana. Si no tienes tiempo, una buena idea sería realizar tus ejercicios aeróbicos un día por al menos 30 minutos y realizar tus ejercicios no aeróbicos al día siguiente. De cualquier manera, trata de mantener tu ritmo cardíaco en su zona de frecuencia cardiaca durante al menos 10 minutos a una hora para asegurarse de que estás quemando tantas calorías como sea posible.

  4. Toma clases de Pilates, una o dos veces a la semana. Pilates es un entrenamiento de cuerpo entero que desarrolla fuerza en la base, da flexibilidad, ayuda a la coordinación general y aumenta el control del cuerpo y la conciencia. Si tienes un vientre protuberante, hay muchas posibilidades de que también sufras de dolor de espalda. Añadir unas clases a tu rutina de ejercicios no sólo te ayudará a fortalecer y tonificar los músculos abdominales, te fortalecerá la espalda y te ayudará a reducir las probabilidades de más dolor de espalda o lesiones.

  5. Duerme de seis a ocho horas cada noche. La falta de sueño disminuye la leptina, una proteína que es responsable de suprimir el apetito y le dice a tu cerebro cuando el estómago está lleno. Además, también puede hacer que pienses que tienes hambre cuando no es así, lo que hace que comas en exceso.

Consejos y advertencias

  • Evita ejercicios como las abdominales y sentadillas y realiza ejercicios de cuerpo entero que se dirigen a los músculos de la base como una unidad.
  • Consulta con tu médico para decidir qué régimen de dieta es mejor para ti y tus metas.

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Escrito por kendra crawford | Traducido por juan orduna