Cómo calmar a un niño de dos años hiperactivo

Los niños son naturalmente curiosos y enérgicos, a menudo para disgusto de sus padres. La personalidad de torbellino de tu hijo de dos años significa que estás constantemente en movimiento y persiguiendo a tu pequeña bola de energía. Aún así, es probable que el pediatra no se alarme. Los trastornos de hiperactividad típicamente no son diagnosticados hasta después de los 5 años de edad. Al trabajar para calmar a tu hijo hiperactivo, podrás obtener un mayor control sobre su comportamiento y aprender a trabajar con su energía, desarrollando a un niño más manejable en general.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Evalúa las expectativas para tu hijo. Esperar demasiado de un niño de dos años simplemente te llevará a la decepción y frustración. Los niñitos tienen rangos de atención breves, están constantemente aprendiendo y creciendo, y tienen altos niveles de energía.

  2. Distrae a tu hijo de 2 años con una actividad tranquila cuando esté hiperactivo. Por ejemplo, sentarse en el piso a leer libros con voces divertidas llama su atención y le interesa, incluso si es por sólo unos momentos por vez.

  3. Juega con tu hijo y cánsalo durante el día. Mantener a un enérgico niño de 2 años encerrado le conduce a portarse mal. Al pasar tiempo con tu hijo en juegos activos, estará más tranquilo durante las horas del día que requieren menos actividad, como la hora de acostarse.

  4. Ofrece dos opciones de actividades más tranquilas de las que tu hijo pueda elegir. Selecciona dos actividades tranquilas, como leer un libro y cantar canciones tranquilas, y permite que tu hijo elija la que más le interesa, dándole cierto control y evitando una ruidosa lucha de poder.

  5. Define los límites de la actividad, ruido y curiosidad para permitir a tu hijo los parámetros apropiados en los que crecer y desarrollarse de forma segura, y con respeto. Por ejemplo, dale control completo en la sala de juegos o al explorar el jardín, lo que le permite una salida para su energía sin ser perjudicial o destructivo.

  6. Visita al pediatra de tu hijo para hablar de su comportamiento si estás preocupado, y discutan su actuaciony estrategias para lidiar con él.

Más galerías de fotos



Escrito por kay ireland | Traducido por paulina illanes amenábar