Cómo calmar a un bebé después de la circuncisión

Escrito por rachel pancare | Traducido por luis alberto fuentes schwab

La circuncisión es un procedimiento para quitar la piel que cubre la punta del pene, llamada prepucio. A pesar de que una circuncisión infantil dura generalmente sólo 5 minutos, oír llorar a tu hijo durante o después del procedimiento es a menudo molesto. Querer calmar a un bebé que está inquieto después de la circuncisión es natural.

Sostén a tu bebé

Inmediatamente después de que la circuncisión se haya producido, mantén a tu bebé cerca. Si está agitado y exigente, trata de calmarlo meciéndolo en tus brazos, hablándole en voz baja y haciendo sonidos reconfortantes. Típicamente, los agentes anestésicos, tales como una crema tópica o un anestésico inyectable, se utilizan para disminuir el dolor. Además de la anestesia, un supositorio de acetaminofeno a veces se inserta en el recto del bebé. Esto ayuda a reducir la molestia durante el procedimiento y durante varias horas después. Así que si tu hijo está llorando después del procedimiento, es probablemente más de miedo que de dolor. Tu calidez, tu olor familiar y tu voz deben ayudar a calmarlo. Toca su cabeza y frota o acaricia su espalda.

El chupete dulce

Puedes ofrecer a tu bebé un chupete de sacarosa antes, durante y después del procedimiento. Según el sitio web KidsHealth, un chupete mojado en agua con azúcar puede ayudar a reducir el estrés y la incomodidad. Los bebés tienen un reflejo de succión natural y a menudo los tranquiliza. Mientras que el acto de chupar el chupete puede ayudar a calmar a tu bebé durante y después de su circuncisión, la dulzura puede ayudarlo a relajarse aún más.

Lleva a tu bebé fuera de la habitación

Si tu hijo fue circuncidado durante una ceremonia religiosa, puedes considerar la posibilidad de llevarlo a otra habitación después del procedimiento. Encuentra un lugar tranquilo, lejos de tus familiares y amigos para que no se sienta abrumado o sobre estimulado. Si la circuncisión se realiza en tu casa, por ejemplo, puedes optar por sentarte en el sofá de un cuarto trasero o subir al cuarto del niño, donde es posible que tengas una mecedora o hamaca. Permanezcan juntos en este espacio tranquilo hasta que tenga la oportunidad de recuperarse.

Amamantar

El cuarto del bebé es un medio de consuelo para la mayoría de los recién nacidos, y estar cerca de mamá les ayuda a aliviar la ansiedad. Según el sitio web Sutter Health, la lactancia materna puede ayudar a los niños a tranquilizarse, incluso si no tienen hambre. Puedes tratar de amamantar a tu bebé tan pronto como sea posible después del procedimiento. Permite que tu bebé se amamante durante el tiempo que él quiera. Incluso podría conciliar el sueño.