Cómo calmar a un bebé después de la circuncisión

La circuncisión es un procedimiento para quitar la piel que cubre la punta del pene, llamada prepucio. A pesar de que una circuncisión infantil dura generalmente sólo 5 minutos, oír llorar a tu hijo durante o después del procedimiento es a menudo molesto. Querer calmar a un bebé que está inquieto después de la circuncisión es natural.

Sostén a tu bebé

Inmediatamente después de que la circuncisión se haya producido, mantén a tu bebé cerca. Si está agitado y exigente, trata de calmarlo meciéndolo en tus brazos, hablándole en voz baja y haciendo sonidos reconfortantes. Típicamente, los agentes anestésicos, tales como una crema tópica o un anestésico inyectable, se utilizan para disminuir el dolor. Además de la anestesia, un supositorio de acetaminofeno a veces se inserta en el recto del bebé. Esto ayuda a reducir la molestia durante el procedimiento y durante varias horas después. Así que si tu hijo está llorando después del procedimiento, es probablemente más de miedo que de dolor. Tu calidez, tu olor familiar y tu voz deben ayudar a calmarlo. Toca su cabeza y frota o acaricia su espalda.

El chupete dulce

Puedes ofrecer a tu bebé un chupete de sacarosa antes, durante y después del procedimiento. Según el sitio web KidsHealth, un chupete mojado en agua con azúcar puede ayudar a reducir el estrés y la incomodidad. Los bebés tienen un reflejo de succión natural y a menudo los tranquiliza. Mientras que el acto de chupar el chupete puede ayudar a calmar a tu bebé durante y después de su circuncisión, la dulzura puede ayudarlo a relajarse aún más.

Lleva a tu bebé fuera de la habitación

Si tu hijo fue circuncidado durante una ceremonia religiosa, puedes considerar la posibilidad de llevarlo a otra habitación después del procedimiento. Encuentra un lugar tranquilo, lejos de tus familiares y amigos para que no se sienta abrumado o sobre estimulado. Si la circuncisión se realiza en tu casa, por ejemplo, puedes optar por sentarte en el sofá de un cuarto trasero o subir al cuarto del niño, donde es posible que tengas una mecedora o hamaca. Permanezcan juntos en este espacio tranquilo hasta que tenga la oportunidad de recuperarse.

Amamantar

El cuarto del bebé es un medio de consuelo para la mayoría de los recién nacidos, y estar cerca de mamá les ayuda a aliviar la ansiedad. Según el sitio web Sutter Health, la lactancia materna puede ayudar a los niños a tranquilizarse, incluso si no tienen hambre. Puedes tratar de amamantar a tu bebé tan pronto como sea posible después del procedimiento. Permite que tu bebé se amamante durante el tiempo que él quiera. Incluso podría conciliar el sueño.

Más galerías de fotos



Escrito por rachel pancare | Traducido por luis alberto fuentes schwab