Cómo calentar langostas enteras congeladas

Escrito por Fred Decker | Traducido por Enrique Alejandro Bolaños Flores
La langosta congelada no es tan buena como una recién cocinada, pero es un sustituto aceptable cuando es necesario.
Jeffrey Hamilton/Photodisc/Getty Images

Las colas de langosta se venden a menudo crudas y congeladas en la cáscara, pero es menos común con langostas enteras. Están normalmente precocinadas y luego congeladas en la planta de procesamiento, para preservar el sabor fresco y delicado de las langostas y hacerlas más durables para el transporte y almacenamiento. Pueden ser descongeladas en el refrigerador durante la noche y luego se calientan o se comen frías, pero si tienes poco tiempo, también puedes calentarlas directamente desde su estado de congelación.

Coloca una olla grande en la hornilla de mayor tamaño de la estufa, y llénala con agua. Para langostas de tamaño estándar con un promedio de alrededor de 1 1/2 libras, permite más o menos 3 cuartos de galón de agua por langosta. Añade 2 cucharadas de sal marina por litro, y lleva el agua a ebullición.

Suelta las langostas congeladas en la olla, con cuidado de no salpicarte con el agua hirviendo. Lleva la olla de nuevo a ebullición. Esto puede tardar unos minutos, dependiendo del calor de la hornilla.

Retira la olla del fuego y cubre con la tapa. Si las langostas son de aproximadamente 1 1/2 libras de peso, van a necesitar de 10 a 12 minutos para calentarse por completo. Las langostas pequeñas de 1 libra por lo general sólo necesitan de 9 a 10 minutos, mientras que los especímenes más grandes de 2 libras podrían tomar 15.

Retira una langosta de la olla con un par de pinzas. Sujeta con una toalla limpia, y dóblala para abrir una brecha entre su cuerpo y la cola. Inserta un termómetro de lectura instantánea a través de la brecha, en la parte más gruesa de la cola. Tus langostas están listas para servir cuando la temperatura interna alcance los 160 grados Fahrenheit.

Escurre las langostas y sírvelas calientes con tus aderezos y guarniciones favoritas.

Consejo

Cocer al vapor, en el microondas o al horno las langostas congeladas no es recomendable, porque es muy difícil de recalentar sin quemar. La carne saldrá dura y correosa.

Las langostas congeladas sin cocinar tienden a pegarse a la cáscara después de ser cocinadas, por lo que es difícil y frustrante quitar la carne. Esto es menos de un problema con las colas, que simplemente se pueden dividir antes o después de la cocción.