Caídas y demencia

Para caminar con seguridad, una persona debe tener un cerebro sano, músculos fuertes y un buen balance. A medida que la gente envejece, el riesgo de caídas aumenta, especialmente para quienes tienen demencia. Un artículo de diciembre de 2012 de la revista "Aging Health" informó que "los individuos con demencia sufren caídas con el doble de frecuencia que las personas cognitivamente intactas y son más propensos a sufrir lesiones por las caídas". Quienes tienen demencia y sufren caídas son 5 veces más propensos a ingresar a un asilo que los adultos mayores que caen, pero no tienen demencia.

Equilibrio

El cerebelo, la parte del cerebro que controla la coordinación y el equilibrio, es dañado por la demencia, por lo que es difícil mantener el equilibrio y se incrementa el riesgo de caídas. Para caminar con seguridad, el cerebro debe conocer la ubicación de cada parte del cuerpo, poder enviar y recibir mensajes claros hacia y desde los músculos para caminar y tener la capacidad de ajustarse y reajustarse al cuerpo para mantener el equilibrio. El riesgo de caídas también aumenta con la edad y la demencia porque mucha gente mayor tiende a volverse menos activa y a perder la fuerza muscular que el cuerpo necesita para mantener el balance.

Forma de caminar

Varias formas diferentes de caminar contribuyen a las caídas en gente con demencia. Los dolores por otros problemas, como la artritis, hacen que una persona dé pasos pequeños y lentos para evitar el dolor. Algunas personas con demencia caminan lentamente y se mecen de un lado a otro con pasos pequeños y arrastrando los pies para mantener su equilibrio. Otros individuos con demencia cuyo juicio se ve afectado dan pasos normales, pero se mueven a una velocidad peligrosa, balancéandose todo el tiempo. Olvidar usar bastones y andadores es también una razón común de las caídas.

Medicamentos

Los medicamentos pueden afectar el envejecimiento y la demencia. Mucha gente mayor recibe varios medicamentos para problemas de salud complejos, como el dolor, la depresión, la presión sanguínea alta, los problemas para dormir y la diabetes. La gente con demencia no es distinta y muchos consumen medicamentos similares o aún más. A medida que las capacidades mentales declinan progresivamente con la demencia, aumenta la ansiedad y a veces las agresiones. Cuando estos comportamientos se hacen más difíciles de manejar, mucha gente termina siendo sobremedicada, lo que hace que esté menos alerta y corra más riesgo de caer. A pesar de una advertencia en 2005 de la U.S. Food and Drug Administration de que las droga antipsicóticas incrementan el riesgo de muerte en adultos mayores con demencia, la Office of Inspector General of the Department of Health and Human Services informó en 2011 que seguían siendo indicadas con frecuencia a gente con demencia en asilos, lo que incrementa el riesgo de caídas para estas personas.

Visión

Todos los tipos de pérdida de visión ponen a la gente en riesgo de caer. Algunas de las razones más comunes de pérdidas de visión en gente mayor son las cataratas, la degeneración macular y el daño en la zona de la visión del cerebro, causado por la demencia. Las cataratas son causadas por la edad, enfermedades y ciertas medicaciones, y se producen cuando la composición química del ojo cambia y causa que la lente del ojo se ponga nubosa. Esto incrementa el riesgo de caídas. La degeneración macular está relacionada a la edad, a la historia familiar, a fumar y a otras enfermedades, y se produce cuando la composición del ojo cambia y las personas no pueden ver el centro de los objetos, sólo los bordes externos, incrementando el riesgo de caídas. Si se producen daños al nervio óptico o bloqueos que evitan el correcto flujo sanguíneo a los ojos debido a la demencia, el resultado puede ser la pérdida de visión periférica, que también incrementa el riesgo de chocar con las cosas, tropezar y caer.

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Escrito por joanne henderson | Traducido por mariana palma