Bultos en la piel después de nadar

Nadar proporciona un buen ejercicio y recreación para adultos y niños. Cuando ves unos bultos en tu piel después de nadar, puedes preguntarte si el agua lo causó. Las piscinas públicas usan químicos de desinfección para mantener las aguas limpias, pero un mantenimiento inapropiado lleva a problemas para los nadadores, incluyendo reacciones e infecciones en la piel. Los desechos de los animales y otros contaminantes orgánicos contribuyen al crecimiento de bacterias y algas en lagos y pozos, y pueden causar problemas en la piel.

Bases de la desinfección

Un agua sin tratar en las piscinas no es segura para nadar. Tú confías en los químicos desinfectantes en las instalaciones públicas para neutralizar las bacterias y virus introducidos por los nadadores, así como otros contaminantes como la orina y el sudor. Unas piscinas con un mantenimiento pobre tienen un agua poco equilibrada. Cuando los niveles de contaminación saturan al cloro existente o a otros desinfectantes en el agua, se acumulan subproductos del proceso de desinfección llamados cloraminas, y pueden causar irritación en la piel, dentro de otros problemas. También sufres cuando las bacterias crecen en un agua inapropiadamente tratada, y puedes desarrollar problemas en la piel junto con otras condiciones potenciales.

Señales e indicaciones

Los bultos pueden ser una irritación temporal o los síntomas de una infección que requiere tratamiento. Los sarpullidos que se van después de bañarse con jabón y agua indican que tienes una sensibilidad al proceso de desinfección del agua de piscinas. Una piel con bultos que no se van puede indicar una infección bacteriana o viral. Ambas condiciones necesitan atención médica porque incluso si se resuelven solas, es importante que sepas cómo evitar empeorar la condición o infectar a otros.

Tipos

Una sensibilidad básica al agua tratada resulta en dermatitis de contacto. Desarrollas una piel enrojecida e irritada, a veces con unos bultos rojos también. La picazón es otra condición que causa bultos rojos y protuberantes o incluso ampollas en tu piel. Los parásitos en el agua infectada causan picazón. La condición se resuelve sola usualmente después de una semana. Un virus causa otra condición de la piel llamada molluscum contagiosum. El virus entra a tu piel a través de una abrasión o corte y causa unos bultos que a veces contienen pus. Rascarse los bultos y tocar otras partes de tu cuerpo después causa que se esparza, y compartir una toalla con una persona infectada esparce el virus de persona a persona. La condición requiere unas cuantas semanas para desaparecer, pero hasta que lo haga, no deberías nadar. Las bacterias que prosperan en el agua caliente de un spa causan foliculitis, según la New Zealand Dermatological Society. Experimentas unos bultos rojos protuberantes en tu piel, usualmente donde tu traje de baño los cubre. La bacteria no sobrevive en una piel saludable por fuera del agua caliente, así que la condición debería resolverse rápidamente.

Prevención/Solución

La única manera de evitar condiciones de la piel relacionadas con nadar es evitar la fuente de la irritación o infección. Reporta cualquier infección bacteriana o viral que desarrolles en las piscinas públicas en tu junta local de la salud, e investiga otros lugares para ir a nadar. Las instalaciones muy llenas de gente tienen un riesgo más alto de transmisión de enfermedades, pero un agua bien mantenida es generalmente segura, según los Centers for Disease Control and Prevention.

Consideraciones

El agua de las piscinas no es la única fuente de infecciones. La World Health Organization dice que el agua abierta como la de los lagos también tiene bacterias y protozoos. Los salobres y las aguas cálidas son criaderos de las bacterias y los protozoos. Los efluentes de alcantarillas y fugas del sistema séptico contaminan las aguas del océano cerca de costas pobladas, particularmente después de tormentas, así que revisa con los oficiales de salud y recreación sobre las condiciones antes de ir a surfear.

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Escrito por barrett barlowe | Traducido por ana maría guevara