¿Es bueno comer tarde si se tiene hambre?

Con frecuencia salir de la cama para comer una rebanada de pastel o una bola de helado no es lo mejor para tu cintura, pero comer en la noche no siempre es malo para tu salud. Tomar decisiones saludables con los alimentos que consumes en la noche es importante no sólo por motivos nutricionales. El tipo de comida o tentempié que escojas para comer puede afectar tus niveles de alerta y tu disposición para dormir.

Riesgos en el peso

Comer con regularidad cuando tu ritmo circadiano o tu reloj biológico interno le dice a tu cuerpo que debes dormir puede traerte algunas libras de más, eso es lo que sugiere un estudio publicado en Obesity en el 2009. En éste estudio, los ratones que recibieron alimentos altos en grasa durante sus horas de sueño ganaron una cantidad significativamente mayor de peso que los ratones que recibieron el mismo tipo y cantidad de alimento durante las horas en que normalmente están despiertos. La tendencia de los trabajadores de los turnos nocturnos a padecer sobrepeso ayudó a estimular el interés en el efecto que ocasiona comer durante las horas de sueño, de acuerdo al estudio de Deanna Arble.

Toma el tiempo de tus comidas y refrigerios

Idealmente, debes comer al menos cada cuatro o cinco horas a lo largo del día para que la probabilidad de que tengas hambre en la noche sea menor. Algunas veces, sin embargo, necesitas comer algo en la noche para evitar permanecer demasiado tiempo sin nada en el estómago. Si tienes una cena a las 8 de la noche y tienes pensado estar despierto hasta las 2 de la mañana, necesitarás un refrigerio o una comida ligera a media noche. Terminar tu última comida del día o refrigerio dos horas antes de irte a la cama le da a tu cuerpo tiempo suficiente de digerir los alimentos. Si tu cuerpo digiere la comida mientras duermes tendrá menos energía para reparar y restaurarse a sí mismo como debiera. Esto significa que tendrás problemas para dormir y te levantarás cansado.

Refrigerios saludables para la media noche

En lugar de mordisquear dulces, comida rápida y refrigerios empaquetados, consume una comida balanceada cuando te sientas hambriento por la noche. Las opciones de refrigerios saludables de media noche pueden consistir en rebanadas de manzana o palitos de apio con mantequilla de maní, un muffin inglés de grano entero con salsa de tomate y queso, medio sandwich o un recipiente pequeño de cereales de grano entero con leche baja en grasa. Si planeas hacer algo que mantendrá trabajando a tu mente, como estudiar, incluye un poco de proteína como carne o frijoles. La proteína te ayudará a mantenerte alerta.

Evita el insomnio

Tal vez necesites hacer algunos cambios en tus hábitos alimenticios nocturnos si padeces de insomnio con frecuencia. En ese caso, antes de dormir, come un refrigerio ligero alto en carbohidratos pero bajo en proteína. Éste tipo de alimentos incrementa la producción de ciertos químicos en el cerebro, tales como la serotonina y la melotonina que están asociados con el sueño. La granola, las galletas de grano entero o el pan tostado con mermelada son buenas opciones. Evita beber líquidos antes de ir a dormir, así evitarás las visitas al baño.

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Escrito por nicole langton | Traducido por laura moreno