¿Para qué es bueno el aceite de almendra?

Aunque los nutricionistas pregonan los beneficios para la salud de comer almendras, la nuez en forma de balón de fútbol también hace bien al aplicarse directamente a la piel y cabello. Con una cantidad modesta de aceite de almendra (prueba con aceite virgen prensado en frío, la más alta calidad) puedes experimentar confort y sanación de la cabeza a los pies.

Salud para el cabello y el cuero cabelludo

El aceite de almendra puede volver al cabello dañado y estático sedoso, suave, fuerte y brillante debido a que contiene nutrientes como ácidos grasos, magnesio y otros minerales, varias vitaminas B y vitaminas A, D y E. Buen acondicionador para el cabello y la piel, el aceite de almendra puede masajearse en el cuero cabelludo mientras se encarga de tus mechones. Permite que repose durante 45 minutos, después enjuágalo o déjalo por la noche para un tratamiento profundo. Ligero y naturalmente fragante, el aceite de almendra alivia por naturaleza la comezón e irritación. Para el cabello dañado, combina unas pocas gotas de aceite de almendra con una banana madura y deja la mezcla sobre tu cabellera por 15 minutos. Enjuaga con agua mineral antes del champú y el acondicionador.

Sobre toda tu piel

Ya que el aceite de almendra ayuda a que la piel absorba humedad, es benéfico al aplicarse al cuerpo en su forma pura o combinado con cremas corporales o lociones. Calma una infección, reacción alérgica o quemadura solar al aplicar aceite de almendra al área afectada. Consiéntete con un enjuague semanal para pies que incluya aceite de almendra, otros aceites naturales y sales de Epsom. Nutre, sana y humecta la piel agrietada de tus pies e incluso, manos. Reemplaza las sales de Epsom con una gota o dos de aceite de lavanda o rosa para relajarte y añadir beneficios aromaterapéuticos.

Una tez clara

Ya que no es demasiado grasoso o perfumado, el aceite de almendra puede ayudar a promover una tez clara y saludable sin causar irritación. Es un ingrediente de limpiadores y acondicionadores, donde sus propiedades hidratantes pueden ayudar a minimizar los signos visibles de la edad. Úsalo también para tratar los labios agrietados. Aplica aceite de almendra a tu rostro después de lavarlo por las mañanas y noches. Para obtener los beneficios anti-envejecimiento de la exfoliación, combina una cucharada de aceite de almendra con media taza de azúcar finamente granulado. Frota suavemente en movimientos circulares sobre la cara húmeda, después enjuaga. Aplica maquillaje sobre una ligera capa de aceite de almendra, o usa el aceite para ayudarte a eliminar el maquillaje, incluyendo el rímel a prueba de agua.

Tratamientos especiales

Las áreas oscurecidas de la piel, como las ojeras o las manchas de tu rostro, pueden beneficiarse del aceite de almendra. Mezcla unas cuantas gotas del aceite con una cucharadita de miel o leche en polvo y aplica la mezcla directamente a la piel descolorida. Aplica aceite de almendra para tratar eczema y acné y frótalo sobre las estrías para minimizar su apariencia. Para tratar los codos o rodillas cenizos y secos, mezcla 3 cucharadas de aceite de almendra con 2 cucharadas de cada ingrediente: harina de maíz, sal marina y yogur. Exfolia las áreas secas, enjuaga, seca con golpecitos tu piel y aplica aceite de almendras u otra crema o loción para sellar la humectación. Antes de usar aceite de almendra, consulta un alergólogo o prueba primero el producto en una área pequeña de la piel.

Más galerías de fotos



Escrito por lamont jones, jr. | Traducido por karla m. gonzález