Buenas rutinas para madres que trabajan

Tú amas a tu bebé, pero también amas tu carrera. A veces, sientes que no estás equilibrando bien las cosas. Hacer malabares con una carrera y una familia es difícil, sobre todo cuando tus hijos son pequeños. Se hace más fácil a medida que crecen; al menos la mayor parte del tiempo. Por ahora, sin embargo, algunos cambios en tu rutina pueden hacer una gran diferencia, tanto para ti como para tu bebé.

Planifica con anticipación

Trabajar mientras tu bebé es pequeño exige una planificación cuidadosa. Usa un temporizador electrónico o una agenda de papel para realizar un seguimiento de las reuniones, eventos y listas de tareas pendientes. Haz comidas, y prepara la ropa y la mochila de tu hijo antes de ir a la cama por la noche, sugiere LaLeche League International. Haz un plan de comidas para la semana, o incluso el mes, y tu lista de compras basándote en ese plan. Inicia el trabajo de preparación de las comidas del día siguiente cada noche; descongela carne, corta las verduras o haz una salsa. Las ollas de cocción lenta son un salvavidas para la mamá ocupada que trabaja. Junta los ingredientes de la noche anterior y colócalos en la olla antes de salir para el trabajo.

Simplifica

En tu vida anterior, tal vez te las arreglaste para planificar comidas de cuatro platos y mantener tu casa impecable de limpia. En algún momento en el futuro, es probable que regreses a esa velocidad, pero por ahora, lo que simplifica las rutinas te ayudará a mantener tu cordura y darte el tiempo que necesitas para estar con tu bebé. Optimiza tus comidas. Opta por ensaladas embolsadas, carnes precocidas y bolsas congeladas de pasta y verduras. Compra una vez a la semana o incluso ten alimentos entregados. Contrata a un ama de casa, si te lo puedes permitir; incluso si es sólo por unos meses. De lo contrario, simplifica tu rutina de limpieza que incluya solamente lo que debas hacer.

Pide ayuda

El cuidado de un bebé es un trabajo a tiempo completo, y no puedes hacerlo sola. Si tienes pareja, ten una conversación franca sobre tus roles y expectativas, informa MayoClinic.com. Pídele a tu pareja que te ayude con la casa y la cocina. Tal vez un amigo pueda recoger a tu hijo de la guardería de vez en cuando. Si tienes familia en la zona, consigue su ayuda también. Trata de establecer rutinas regulares para recibir ayuda. Por ejemplo, tal vez tu madre puede cuidar al bebé por unas horas un día a la semana o sabes que tu pareja está siempre a cargo de la lavandería. Estas rutinas consistentes te pueden dar un poco de espacio para respirar.

Cuida de ti misma

Tener un bebé es probablemente la experiencia más alegre, pero exigente, que atravesarás. Entre el cuidado de tu bebé y el trabajo, puede que te preguntes si alguna vez tienes un minuto para ti otra vez. Puede pasar un tiempo antes de tener el tiempo y la energía para pasar una hora en el gimnasio todos los días, pero hay que crear rutinas en tu día para cuidar de ti misma. En primer lugar, ve a la cama cada noche a las 10 pm. Más temprano es aún mejor. Pasa por lo menos unos minutos cada día haciendo ejercicio. Incluso una caminata alrededor de la cuadra o 20 minutos de yoga te darán energía y levantarán el ánimo. Haz algo por ti misma cada día, aunque sea nada más que leer un libro durante unos minutos antes de acostarte. A medida que tu bebé crece, usa más tiempo para ti.

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Escrito por julie christensen | Traducido por eva ortiz