Buenas formas para detener la asociación con pandillas

El auto-control y la asociación con pandillas están intrincadamente conectados. Un estudio publicado en el 2000 en "Juvenile Family Court Journal" examinó a aproximadamente 6.000 estudiantes de octavo grado de 11 ciudades. El estudió demostró que los participantes que reportaron menos auto-control tenían más probabilidad de involucrarse en actividades de pandillas. Armados con este tipo de información, las comunidades, maestros y padres pueden tomar medidas para desalentar a los jóvenes a unirse o asociarse con las pandillas.

Educar a los adultos

El conocimiento es poder, y la habilidad de detectar a los miembros de las pandillas y sus actividades ayudan a los adultos a reconocer las señales tempranas de los jóvenes de sus propias comunidades. Asistir a las reuniones informativas locales acerca de las pandillas del área proporciona fundamentos para reconocer los estilos de vestimenta y símbolos de graffiti de las pandillas, de acuerdo con el Springfield Missouri Police Department. Además, las autoridades de justicia locales pueden proporcionar información acerca de donde se juntan las pandillas para que los padres puedan prohibir a sus hijos adolescentes el socializar en esas áreas.

Conocer sus amistades

Los padres y los maestros son la primer línea de defensa cuando se trata de detener la asociación con pandillas, ya que son ellos quienes ven con quien se juntan los adolescentes. Los padres pueden prohibir a sus hijos el asociarse con miembros de pandillas. Los maestros también pueden desalentar a los estudiantes de juntarse con miembros de pandillas quienes están en las escuelas y fuera de ella. De acuerdo con el Springfield Police Department, los niños que se asocian con miembros de pandillas probablemente se conviertan también en miembros. Los padres pueden desviar la asociación al mantener a sus hijos ocupados con tareas de casa, actividades después de clases como los deportes y tomar clases como baile o karate. Un niño que está demasiado ocupado como para "pasarla" serán menos propenso a atraer la atención de las pandillas como posible recluta.

Involucrarte

Los niños a menudo se unen a las pandillas para atraer la atención que sienten les falta en otros lugares. Ya sea que si reciban la atención en casa o no, si su percepción es la de falta de atención, esto arma el escenario para asociarse con las pandillas. Los intereses de un niño en la vida le proporciona a los padres la plataforma para involucrarse, lo se puede llevar a cabo a través de actividades familiares, tiempo con los padres, asistir a eventos deportivos, funciones escolares y recitales musicales.

Cortar de raíz

De acuerdo con el sitio Web de la American Academy of Child and Adolescent Psychology, existen señales que los padres y maestros pueden buscar. Los niños que comienzan a utilizar señales de manos o palabras que tienen significados secretos podrían estar involucrados con una pandilla. Además, los niños con actitudes cada vez más negativas hacia los adultos en sus vidas, que tienen dinero extra inexplicable, que se hacen tatuajes con símbolos de pandillas o que utilizan colores de pandillas también probablemente están ya involucrados en actividades de pandillas.

Consiguiendo ayuda

Los padres que creen que sus hijos están involucrados en una pandilla pueden acudir a varios lugares para obtener apoyo. Los departamentos de policía tienen personal capacitado en reconocer las actividades de las pandillas y normalmente estarán más que felices de ayudar a los padres preocupados, escuchar las evidencias y hacer saber a los padres si sus sospechas son fundadas. Además, existen muchas coaliciones anti-pandillas a lo largo del país. Contacta a una para obtener una lista de recursos locales para ayudarte a dar la vuelta a tu hijo. Puedes también buscar ayuda de salud mental para diagnosticar a tu hijo y tratar asuntos mentales que lo hacen más susceptible a unirse a las pandillas. Una charla franca sobre las consecuencias negativas de la asociación con pandillas es también una buena idea, de acuerdo con la American Academy of Child and Adolescent Psychology.

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Escrito por candace webb | Traducido por glen boyd