Bocadillos ricos en proteínas para niños

Escrito por Natalie Stein | Traducido por Paulina Illanes Amenábar
Un pequeño emparedado provee a tu hijo con proteínas y otros nutrientes esenciales.
Image Source/Digital Vision/Getty Images

Muchos padres quieren asegurarse de que sus hijos están recibiendo los nutrientes que necesitan para estar sanos. La proteína es un nutriente esencial para el crecimiento y desarrollo de los niños. Bocadillos de alto valor proteico pueden ayudar a tus hijos a satisfacer sus requerimientos de proteína, que es de 19 gramos por día para niños de cuatro a ocho años de edad y 36 gramos por día para niños de entre nueve a 13 años. Los bocadillos para los niños deben ser apropiados para la edad y ricos en nutrientes.

Enrolla un emparedado

Enrolla un emparedado.
Rosemary Buffoni/iStock/Getty Images

Los rollos son emparedados de tamaño de bocado en forma de molinillo. Pon queso crema sin grasa o queso cottage en una tortilla de grano entero. Pon tajadas de pavo bajo en grasa y en sodio o jamón magro sobre el queso y agrega lechuga picada. Enrolla la tortilla y córtala de modo que las piezas luzcan como molinillos. En 1 onza (28,3 g) de pechuga de pavo hay 6 gramos de proteína y cada cucharada de queso crema sin grasa tiene 3 gramos de proteína. Los niños también pueden disfrutar hacer rollos de pizza con salsa de tomate, queso mozzarella y jamón picado.

Algo para el camino

Mezcla de senderismo.
johnandersonphoto/iStock/Getty Images

La mezcla de senderismo permite a los niños elegir los ingredientes y hacer sus propias mezclas personalizadas. Ofrece ingredientes como frutos secos, con 4 a 6 gramos de proteína por onza (28,3 g); cacahuetes, que tienen 7 gramos de proteína por onza; y semillas, con 5 gramos de proteína por porción de dos cucharadas. Cereales listos para comer, palomitas de maíz y frutas secas también proporcionan proteínas para mezcla de senderismo. Esto es un refrigerio portátil que tus hijos pueden comer durante todo el día. Sin embargo, nueces y cacahuetes pueden representar peligro de atragantamiento para los niños más pequeños. Una alternativa de bocadillo apropiado para la edad es mantequilla de maní y pasas sobre pan de trigo integral.

Usa salsas para potenciar la proteína

Tajadas de manzana y mantequilla de maní.
MelissaAnneGalleries/iStock/Getty Images

Los niños pueden llevar salsas en sus almuerzos o compartirlos con sus amigos durante el estudio de las sesiones en casa. Utiliza frutas, verduras o galletas de grano entero para untar. Los niños pueden sumergir tajadas de manzana, apio o zanahorias en mantequilla de maní, que proporciona 7 gramos de proteína en una porción de dos cucharaditas. Los niños también pueden sumergir panes pita integrales en humus o salsa de frijoles de garbanzo, que tiene 5 gramos de proteína en un cuarto de taza. Otra opción es usar queso descremado, con 15 gramos por mediah taza, como salsa para galletas multicereales.

Elecciones de yogurt

Elecciones de yogur.
Superanry/iStock/Getty Images

Un contenedor de 6 onzas de yogur sin grasa proporciona 10 gramos de proteína, y la misma porción de tamaño de yogur griego suministra 17 gramos de proteína. El yogur de soja tiene 6 gramos de proteína por taza. Los productos lácteos y sucedáneos de la leche de soja proveen calcio, que es necesario para la construcción de la densidad mineral ósea. Los niños pueden llevar yogur a la escuela en las bolsas de almuerzo aislados. Limita los yogures endulzados con azúcar, que son más altos en calorías y azúcares que las variedades llanas. Los niños que prefieren sabores más dulces pueden agregar arándanos o canela y peras a su yogur.

Consideraciones de edad

Considera la edad de los niños.
Jupiterimages/Creatas/Getty Images

Los bocadillos para los niños deben ser apropiados para sus edades y actividades. La mantequilla de cacahuete puede ser una opción mejor que cacahuetes para los niños pequeños que todavía corren el riesgo de asfixia. Los niños mayores podrían encontrar que la mezcla de senderismo es más práctica para ponerla en una bolsa de deporte para un refrigerio en la práctica de fútbol extracurricular. Cuando sea posible, incluye a los niños en la preparación de sus meriendas para animarles a interesarse por su propia salud y nutrición. Los niños más pequeños pueden ayudar a servir los bocadillos ya confeccionados y los niños mayores pueden ayudar a preparar refrigerios más sofisticados, como pizzas con panecillo inglés.