¿Cómo puedo blanquear suéteres de cachemira y lana?

La lana y su compatriota más fina, la cachemira, requieren más cuidado durante el lavado en comparación con el algodón y sus parientes sintéticos. Ninguno de los dos pueden ser aclarados o blanqueados del mismo modo que las telas como el algodón, así que debes seguir otros pasos. Lograr que tus suéteres de lana y cachemira vuelvan a tener su color blanco prístino requiere de un poco más de esfuerzo y materiales además del detergente de lavandería.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Cuenca o lavabo para lavar
  • Vinagre blanco
  • Toallas blancas limpias

Instrucciones

  1. Crea una mezcla con una cucharadita de vinagre blanco por cada dos tazas de agua entre fría y tibia. Asegúrate de tener suficiente en el lavabo o cuenca para cubrir completamente el suéter al mismo tiempo que respetas esta proporción.

  2. Coloca el suéter plano en la mezcla de agua y vinagre y revuélvelo suavemente. No lo retuerzas, abolles o escurras bajo ninguna circunstancia mientras se encuentra mojado. Hacerlo estirará y dañará la delicada estructura de las fibras. Remoja el suéter por alrededor de 10 minutos.

  3. Revuelve el suéter en agua fría y limpia vaciando el lavabo y rellenándolo con agua limpia hasta enjuagar todo el vinagre.

  4. Coloca las toallas blancas limpias sobre una superficie. Coloca el suéter plano sobre las toallas, separando las mangas una o dos pulgadas del cuerpo para asegurar que se seque bien.

  5. Repite el proceso según sea necesario hasta que el suéter alcance el nivel deseado de blanco.

Consejos y advertencias

  • Además puedes aplicar la mezcla en áreas particulares del suéter (suavemente, para evitar estirar las fibras) con una esponja de mar o trapo blanco limpio incorporando la combinación de agua y vinagre.
  • Nunca coloques lana o cachemira en la secadora. La alta temperatura de la misma achicará las fibras de manera irreparable.
  • La lejía destruye las fibras de lana. Evita su utilización.

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Escrito por david lipscomb | Traducido por ana grasso