¿Qué es Biafine?

Los cirujanos siempre han estado preocupados con la curación de la herida después de la cirugía. Desarrollado en Francia, Biafine es un producto aplicado a las heridas para mejorar la curación y reducir el riesgo de infección. Aprobado por U.S. Food and Drug Administration para su uso en los Estados Unidos en 2006, se ha utilizado para tratar úlceras en la piel, quemaduras, abrasiones y heridas superficiales. Los investigadores han examinado la eficacia de Biafine como un agente de curación después de una cirugía o un procedimiento cosmético.

Cómo funciona Biafine

Biafine es una mezcla de aceite en agua que contiene una sustancia química llamada trolamina junto con otros ingredientes. Se aplica directamente a las heridas. Los autores de un informe de marzo de 2008 publicado en la revista "Cutis" explican que este producto atrae a las células llamadas macrófagos al sitio de la herida para promover la curación de heridas. Los macrófagos son células del sistema inmunológico que rodean y destruyen las bacterias y se deshacen de los tejidos dañados. También liberan factores de crecimiento que promueven el crecimiento celular y mejoran la curación.

Evidencia

Los autores de un informe de investigación publicado en febrero de 2007 en "Journal of the American Academy of Dermatology" compararon Biafine con un ungüento antibacteriano combinación de cicatrización de heridas después de la cirugía para el cáncer de piel. En este pequeño estudio, los 12 participantes en el grupo Biafine tenían las heridas completamente cerradas 6 semanas después de la cirugía, mientras que los 12 participantes en el grupo antibacteriano experimentaron una menor tasa de curación. En otro pequeño estudio que incluyó a 15 participantes, los investigadores observaron que Biafine era seguro y eficaz para la curación de la herida después de la biopsia de la piel, de acuerdo con el informe del estudio de junio 2009 publicado en la revista "Cutis". Sin embargo, no hubo grupo de comparación para este estudio.

Más galerías de fotos



Escrito por kelli workman | Traducido por gabriela nungaray