La betametasona y las hemorroides

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Las hemorroides son inflamaciones del tejido conectivo, arterias y venas que se pueden desarrollar alrededor del ano o dentro del recto. Los síntomas de las hemorroides varían desde los benignos, como picazón, a los graves, como el sangrado o el dolor debilitante. Normalmente, tu médico puede tratar tus síntomas de las hemorroides sin cirugía. En raras ocasiones, puede ser necesaria la intervención quirúrgica. No importa qué tan graves sean tus síntomas, siempre busca el tratamiento de un especialista en colon y recto, antiguamente conocido como un proctólogo. En general, el tratamiento puede incluir sólo recursos conservadores como los laxantes y los esteroides tópicos como la betametasona, una fuerte preparación de esteroides, u otros tipos de esteroides tópicos. En las formas más severas, las hemorroides pueden requerir un tratamiento quirúrgico.

Las hemorroides pueden ser externas o internas, grandes o pequeñas. Las hemorroides externas se encuentran dentro o fuera del canal anal. Las hemorroides internas se encuentran alto en el canal anal, son más propensas a las hemorragias, y pueden producir una secreción anal ligera que provoca picazón. Cuando se trata de hemorroides, no siempre importa el tamaño. Las hemorroides pequeñas pueden causar grandes problemas y las grandes hemorroides pueden no causar ningún problema en absoluto. Lo que importa es la gravedad de tus síntomas.

A veces, las hemorroides pueden prolapsar, o sobresalir del canal anal. El prolapso de las hemorroides puede ser doloroso, pero a veces no requiere ningún otro tratamiento. Cuando las hemorroides se agrandan y coagulan se forma una hemorroide trombótica. Las hemorroides trombóticas pueden ser intensamente dolorosas y sangrar ya que la vena hinchada se rompe a través de la piel. Las hemorroides externas no trombóticas también pueden causar sangrado, dolor o picazón anal.

La mayoría de los tratamientos para las hemorroides comienzan con aumento de volumen de las heces a través del uso de agentes de fibra sintética o natural. Tu médico te puede aconsejar comer más alimentos ricos en fibra, como verduras, frutas, granos y legumbres. Los agentes de fibra sintéticos se venden en la sección de venta libre de la farmacia o mercado. Estas intervenciones sencillas ayudan a eliminar el dolor de las heces duras que irritan el área anal.

Los esteroides tópicos como la betametasona, cuando se aplican según lo indicado por tu médico, calman la zona anal al disminuir la inflamación. Estos fuertes ungüentos pueden proporcionar un alivio rápido, no deben ser utilizados durante un largo período de tiempo debido a que un uso prolongado puede debilitar o irritar la piel del ano.

Cuando las medidas de intervención mínima fallan, tu médico puede intentar tratamientos más agresivos como la hemorroidectomía quirúrgica o la extirpación de las hemorroides; las bandas, un procedimiento en el que los médicos detienen el flujo de sangre hemorroidal con bandas de goma; la escleroterapia o la terapia de inyección, lo que implica inyectar las áreas alrededor las hemorroides con una solución química de fenol diluido; la coagulación infrarroja, o la terapia de coagulación, en la que tu médico quema la hemorroide con luz infrarroja para cortar el suministro de sangre; o el procedimiento para prolapso y hemorroides, el PPH, en el que tu médico utiliza un dispositivo de grapado para remover y volver a colocar parcialmente el tejido hemorroidal.

Es importante confirmar que tus síntomas no son causados ​​por algo más grave, como el cáncer anal. Los problemas benignos como una fisura anal pueden causar los mismos síntomas de las hemorroides, pero el tratamiento es muy diferente. No temas buscar atención médica. Un especialista de colon y recto puede diagnosticar tu problema rápidamente, con cuidado y habilidad.

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El Dr. Hoffman no respalda ningún producto visto en este sitio web.

Foto: Jupiterimages/Polka Dot/Getty Images

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Escrito por gary h. hoffman m.d.
Traducido por sofia loffreda