Beneficios de la vitamina D-3

También conocida como "la vitamina del sol", la vitamina D es una hormona liposoluble que tu cuerpo puede producir naturalmente. Hay varias formas de esta vitamina, pero las dos más importantes son la vitamina D-2 y la vitamina D-3. La vitamina D-3 también conocida como colecalciferol, es producida naturalmente por tu piel. Tu cuerpo necesita esta vitamina para absorber el calcio y fortalecer los huesos y contribuye también con la salud general.

Síntomas de depresión

Algunos estudios sugieren que los suplementos de vitamina D-3 podrían ayudar a tratar los síntomas de trastorno afectivo estacional. Como la vitamina D-3 es sintetizada por tu cuerpo cuando se expone al sol, la teoría es que los suplementos de esta vitamina podrían aliviar algunos de los síntomas asociados con la depresión por una baja exposición al sol durante los meses de invierno. Sin embargo, los estudios no son concluyentes sobre esto y el tratamiento estándar para este trastorno es la terapia con luz.

Mantenimiento de los niveles de calcio

La vitamina D-3 ayuda a tu cuerpo a absorber el calcio, un mineral esencial para la producción de huesos y dientes saludables. El calcio es especialmente importante durante la infancia y la adolescencia y la mala absorción de este mineral podría causar bajos niveles de calcio y una mala salud y deficiente desarrollo óseo. Si se prolongan en el tiempo, los bajos niveles de vitamina D-3 pueden producir osteoporosis.

Tratamiento del cáncer

Algunos estudios de laboratorio y en la población han mostrado que la vitamina D podrían ayudar a reducir ciertos tipos de cáncer. Sin embargo, estos estudios no son definitivos y según el University of Maryland Medical Center, las conclusiones son todavía especulativas. Sin embargo, la vitamina D-3 podría ayudar a reducir la posibilidad de sufrir cáncer de piel, de mama y de colon, entre otros.

Fuentes de vitamina D-3

Además de obtener vitamina D a través de la exposición solar, puedes obtenerla de algunas fuentes alimentarias. Los productos lácteos, como el queso, la mantequilla y la leche fortificada, contienen vitamina D. Los pescados grasos y las ostras también son fuentes de vitamina D, así como también los cereales fortificados. Sólo recuerda que obtener tu requerimiento diario de vitamina D del sol puede ser difícil. Dependiendo del color de la piel, el lugar donde vives y la estación del año, podrías necesitar de 45 minutos a tres horas de exposición para obtener suficiente vitamina D. La luz solar debe llegar a tu rostro, brazos, espalda y piernas sin ninguna pantalla solar que bloquee los rayos.

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Escrito por bethany lalonde | Traducido por paula santa cruz