Beneficios de sentarse en cuclillas como postura de yoga

Observa un poco el juego de los niños, y los verás a menudo en una posición natural en cuclillas. La práctica diaria de esta postura de yoga alarga la columna vertebral, fortalece el tronco, abre las caderas, estira los músculos de las piernas y de los pies, estimula el metabolismo y ayuda a encontrar el equilibrio. Lo mejor de todo es que sentarte en cuclillas contrarresta los efectos adversos de estar sentado largos períodos de tiempo, como isquiotibiales y flexor de cadera tensos, y menos flexibilidad en la columna vertebral.

Contexto

En sánscrito, la postura en cuclillas se llama malasana, que muchos interpretan como "postura en guirnalda". Sin embargo, dicha palabra en sánscrito significa únicamente "guirnalda". Se transcribe como "maalaa" que produce un sonido "ah" más largo. La palabra sánscrita "mala", con una “a” corta, se traduce como "impurezas" y se refiere a la capacidad natural de ayudar a la digestión. Otra palabra en sánscrito para esta postura es upavesasana, que significa sentarse en posición baja.

Cómo sentarse en cuclillas

Párate con los pies paralelos ligeramente más abiertos que tus caderas. Dobla las rodillas y baja las caderas hacia el piso. Hazlo hasta que tus caderas queden más abajo de las rodillas, pero mantén la columna recta. Si los talones se levantan del suelo, probablemente se debe a que los tendones quedaron tensos, entonces coloca una manta o una toalla enrollada debajo para que les sirva de apoyo. Estira la columna vertebral hacia arriba y relaja los hombros. Mantén la posición durante ocho respiraciones completas.

Del suelo hacia arriba

La posición malasana requiere que coloques las plantas de los pies firmemente sobre el suelo, lo que te ayudará a lograr equilibrio y permanecer firme mientras estiras la columna vertebral erguida. Trabajar los pies de esta manera extiende los tendones, estabiliza los arcos, alinea las rodillas y los tobillos. También ayuda a lograr un buen estiramiento de los músculos de las pantorrillas, tendones, nervios y flexores de la cadera. La apertura de la cadera ayuda a aliviar la presión en la rodilla.

Fisiología

Fiel a su nombre, el ejercicio malasana promueve la evacuación, estimula la digestión y alivia el estreñimiento. Según el sitio web Prenatal Yoga Center, la postura malasana ayuda a las mujeres embarazadas en la apertura de las caderas, en la ampliación de la pelvis y mejora la energía vital para lograr un parto más fácil. El ejercicio malasana también relaja el sistema nervioso, aumenta la concentración, estimula la circulación, ayuda a liberar la respiración y desarrolla capacidad pulmonar.

Consideraciones

Consulta a un médico antes de practicar el ejercicio malasana si tienes algún problema con los tobillos, rodillas o espalda.

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Escrito por lorraine shea | Traducido por xochitl gutierrez cervantes